sábado, 22 de abril de 2017

LAS SEPULTURAS DE DON PEDRO ENRIQUEZ Y DOÑA CATALINA DE RIBERA.


LAS SEPULTURAS DE DON PEDRO

ENRIQUEZ Y DE DOÑA CATALINA DE RIBERA

EN LA CARTUJA DE SEVILLA.

       Al fondo de la Sala Capitular, donde en días anteriores he estado visitando las tumbas de varias generaciones de Riberas, se hallan los magníficos monumentos fúnebres de Don Pedro Enríquez de Quiñones y de su esposa Doña Catalina de Ribera.



MONUMENTO FÚNEBRE DE DON PEDRO ENRIQUEZ.



DETALLE SEPULTURA DE DON PEDRO.





MONUMENTO FÚNEBRE DE DOÑA CATALINA DE RIBERA.



DETALLE SEPULTURA DE DOÑA CATALINA.

         

          Me encuentro ante dos maravillas del arte plateresco, encargadas en Génova sobre 1525 por Don Fadrique Enríquez de Ribera, para honrar la memoria de sus padres.

          No hace falta entender mucho de arte para quedar maravillado ante estas sepulturas, que si estuvieran en un museo habría que guardar cola para verlas.

          Se componen de unos arcos triunfales sostenidos por columnas y rodeados de una profusa decoración de santos, ángeles, relieves con escenas del calvario, y figuras alegóricas como sirenas aladas, portadoras según la mitología de las almas el Paraíso[i].

          Don Pedro Enríquez viste con armadura y sosteniendo la espada, su esposa descansa portando un libro entre las manos, bajo los sarcófagos unas lápidas nos dan detalles sobre sus vidas y en el zócalo resaltan sus escudos nobiliarios.

           Con estas dos sepulturas,  se completa la visita a las tumbas de esta familia.

          Doña Catalina de Ribera, muy querida en Sevilla, dedicó su vida a realizar grandes obras de caridad, entre las que tenemos que destacar la fundación del Hospital de la Sangre, actual sede del Parlamento de Andalucía.

          La ciudad la recuerda dedicándole unos jardines, y en ellos sobre el muro, una monumental fuente con su retrato en azulejos.

          Los enterramientos en el Monasterio de la Cartuja de la estirpe Ribera, por el privilegio concedido a Per Afán de Ribera “el viejo” en 1411,  finalizan en 1625 a consecuencia de un enlace matrimonial.

               Ese año Ana María Luisa Enríquez de Ribera V duquesa de Alcalá, casa con Antonio Juan Luis de la Cerda VII Duque de Medinaceli, a partir de dicha fecha los Enríquez Ribera se integran en la poderosa Casa Medinaceli, se unifica el patrimonio  y sus miembros, ya vinculados a la mencionada Casa dejan de enterrarse en la Cartuja.

          Como es el caso del padre de Ana María Luisa, Don Pedro Girón de Ribera, cuyos progenitores se habían enterrados en la Cartuja, fallece en 1633 siendo sepultado en la Iglesia Colegial de Santa María en Medinaceli (Soria).         

          Estas sepulturas, así como la Casa de Pilatos, pertenecen a la Casa de Medinaceli, cuya fundación creada en 1980 tiene la finalidad de conservar, estudiar y difundir, su patrimonio artístico y cultural.

          No quiero terminar mi visita al Monasterio de la Cartuja, sin recordar las vinculaciones que con este cenobio tuvo Cristóbal Colon, y así lo haré en mi próximo escrito.




[i]  UNA TALLADA DESCRIPCION DE ESTOS SEPULCROS SE ENCUENTRA EN EL LIBRO DE VICENTE LLEÓ CAÑAL: NUEVA ROMA MITOLOGÍA Y HUMANISMO EN EL RENACIMIENTO SEVILLANO. ABC BIBLIOTECA HISPALENSE.

miércoles, 12 de abril de 2017

SALA CAPITULAR MONASTERIO DE LA CARTUJA


SALA CAPITULAR DEL MONASTERIO DE LA CARTUJA DE SEVILLA.

SEPULTURAS DE LOS RIBERAS.

          Desde el Claustrillo accedemos a la Sala Capitular, donde se encuentran los túmulos funerarios de miembros del linaje de esta familia de la nobleza sevillana, tan solo por verlos merece visitar este monasterio.



SALA CAPITULAR

          No están todos, muchas sepulturas y restos se han perdidos, por ejemplo los de Don Fadrique Enríquez de Ribera que construyó y dio nombre a la Casa de Pilatos, o los de Don Fernando Enríquez de Ribera II duque de Alcalá esposo de Doña Juana Cortés, señora que en el anterior escrito sobre el Claustro Menor hemos visto su estatua orante.

          En un orden cronológico, el primer túmulo es el de Ruy López de Ribera, su padre de origen gallego, fue el primer Ribera que se estableció en Sevilla, le acompaña su esposa Doña Inés de Sotomayor.         

          Como caballero luchó en la Reconquista, muriendo en 1344 en el asedio y conquista de Algeciras.



                                                    RUY LÓPEZ DE RIBERA Y DOÑA INÉS DE SOTOMAYOR.


Le sigue su hijo Per Afán de Ribera llamado “el viejo”(1338-1423) por su longeva vida, llegó a los 85 años. Fue uno de los más importantes miembros de la Casa Ribera, detentó el `Patronazgo de esta Cartuja y el derecho a ser enterrados en este Monasterio él y los miembros de su linaje.


          A lo largo de su dilatada  vida ocupó diversos cargos políticos y militares, luchó contra los moros, ejerció como capitán general de la flota en el asedio a Lisboa[i], fue Caballero Veinticuatro de Sevilla (lo que sería el equivalente actual a concejal del ayuntamiento), Notario y Primer Adelantado Mayor de Andalucía, cargo en el que se representaba al rey y que por su carácter vitalicio pasaría a sus descendientes.



SEPULTURA DE PERAFÁN DE RIBERA  “EL VIEJO” Y SUS DOS ESPOSAS.

          Se le representa caballero con espada y flanqueado por sus dos esposas Doña María Rodríguez Mariño y Doña Aldonza de Ayala y Toledo.     

          El orden sigue con Don Diego Gómez de Ribera II Adelantado Mayor e hijo de Per Afán el Viejo.



DON DIEGO GOMÉZ Y SU ESPOSA DOÑA BEATRIZ PORTOCARRERO.

          Falleció en 1434 de un flechazo en la boca, cuando luchaba contra los moros en el asalto al castillo de Alora (Málaga). Su valentía le valió quedar para la posteridad en  la literatura de la época el romancero.

          El romance “Alora la bien cercada” donde figura como personaje principal, era cantado por los juglares para deleite de nobles y pueblo en general.

          Su figura se representa, con el cuerpo inclinado y los pies cruzados, entre los que sostiene la espada. A su lado su esposa Doña Beatriz Portocarrero vestida con túnica y amplio manto.

          El III Adelantado Mayor heredero e hijo del anterior fue Per Afán de Ribera y Portocarrero (1420-1456) “el joven”.




           

PER AFAN DE RIBERA Y PORTOCARRERO CON SUS ESPOSAS TERESA

DE CORDOBAY MARIA DE MENDOZA

          Al igual que su abuelo se casó dos veces, con Doña Teresa de Córdoba y con Doña María de Mendoza, fue padre entre otras hijas de Doña Catalina de Ribera, cuya sepultura y la de su esposo vamos a ver a continuación.

          Pero estas sepulturas son tan suntuosas y magnificas, que merecen dedicarle un escrito para ellas solas y que publicaré para el próximo día.

 








[i]  EN EL CERCO DE LISBOA DE 1384 SE ENFRETARON POR CUESTIONES DINASTICAS LOS REINOS DE CASTILLA  Y PORTUGAL, LOS CASTELLANOS CON GRANDES PERDIDAS DE HOMBRES A CAUSA DE UNA EPIDEMIA DE COLERA SUFRIERON  LA DERROTA  SIN PODER ENTRAR EN LISBOA

martes, 4 de abril de 2017

EL CLAUSTRILLO DE LA CARTUJA.


EL CLAUSTRO MENOR DEL MONASTERIO DE LA CARTUJA.

LAUDAS Y ESTATUAS ORANTES.

       El claustrillo o claustro menor, donde siguiendo mi paseo me encuentro, fue construido a mediados del siglo XV en bello estilo mudéjar, sus columnas de mármol, sus arcos, ladrillos y tejas, hacen de este lugar uno de los conjuntos arquitectónicos más interesantes del monasterio.



CLAUSTRILLO AL FONDO LAS ESCULTURAS ORANTES, A LA DERECHA LA LAUDA DE PER  AFÁN DE RIBERA III.


               A pesar de sus pequeñas dimensiones era el centro de la vida monacal, desde él se accedía a la iglesia y  al claustro mayor, el refectorio presidido por el óleo la Santa Cena de Alonso Vázquez, actualmente en nuestro Museo de Bellas Artes; la capilla de la Magdalena y la Sala Capitular se encuentran en este patio.

            Al inicio de estos escritos sobre el Monasterio, comenté que por el Patronazgo concedido a Per Afán de Ribera, varias generaciones de esta familia estaban enterrados en esta Cartuja, y aquí en este claustro comenzamos a encontrarnos con ellos.

            LAS ESTATUAS ORANTES.


Lo primero que llama nuestra atención son las dos esculturas en mármol blanco, de rodillas y en aptitud de rezar.



ESCULTURAS ORANTES.


  1.           Representan a Doña Juana de Zúñiga segunda esposa de Hernán Cortés, y de la hija de ambos Doña Juana Cortés y Zúñiga, que por cierto no están enterradas en este monasterio, sino en el convento de Madre de Dios de la calle San José. Aquí hay que preguntarse ¿Si son familia de Cortés y están sepultadas en el referido convento, porque sus estatuas están aquí?
Ello tiene su historia: Doña Juana de Zúñiga costeó una capilla en el Convento de Madre de Dios, obteniendo a cambio el derecho de enterramiento, a su muerte y la de su hija fueron enterradas en dicho convento, instalando en sus sepulturas las esculturas orantes que estamos contemplando.

Años más tarde se colocaron las estatuas yacentes, que hoy podemos ver en unas hornacinas a ambos lados del altar mayor del convento y se retiraron las figuras orantes.

El pertenecer Doña Juana Cortés a la familia Ribera, era esposa de Don Fernando Enríquez de Ribera II duque de Alcalá, es el motivo que las imágenes de madre e hija se encuentren en esta Cartuja de Santa María de las Cuevas.



            LAUDA SEPULCRAL DEL I DUQUE DE ALCALÁ.

          En un extremo del claustro, podemos admirar la lápida sepulcral de Per Afán Enríquez de Ribera III, (Sevilla 1509-Nápoles1571) uno de los grandes personajes de la estirpe Ribera.      Notario y VII Adelantado Mayor de Andalucía, como político y diplomático fue virrey en Nápoles, por sus méritos el rey Felipe II le otorgo el titulo de Duque de Alcalá de los Gazules, como humanista fue gran impulsor de la cultura renacentista, gran coleccionista de obras de arte y antigüedades muchas de ellas embellecen las dependencias y galerías de la Casa de Pilatos.



                LAUDA SEPULCRAL DE PERAFAN DE RIBERA III.

                    En su testamento dejó escrito que a su muerte fuese enterrado en la Cartuja de Santa María de las Cuevas de Sevilla bajo lápida de bronce. Y su última voluntad se cumplió con esta magnífica pieza de aproximadamente tres x dos metros, realizada por el escultor y fundidor Bartolomé Morel en 1573, el mismo  que fundiera el Giraldillo que culmina la Giralda.

          Se representa al duque con rica armadura, sosteniendo en las manos el yelmo y la espada, a ambos lados los escudos nobiliarios de los Enríquez y Riberas. Una de las dos cenefas que adornan la lauda dice: AQUÍ YACE EL EXCELENTISIMO SEÑOR DON PERAFAN DE RIBERA, FALLECIÓ A 2 DE ABRIL DE 1571 AÑOS.

            En uno de los muros, más pequeñas y de mármol, se exhiben la lauda funeraria de Doña Beatriz de Portocarrero con su escudo nobiliario y otra con el de los Riberas.



LAUDA DE DOÑA BEATRIZ DE PORTOCARRERO.

            Desde este patio del Claustrillo se pasa al interior de la Sala Capitular donde se encuentran las sepulturas de los Riberas. En la próxima entrada las veremos.

sábado, 25 de marzo de 2017

EL MONASTERIO DE LA CARTUJA II. FUNDACION Y 400 AÑOS DE ESPLENDOR.


EL MONASTERIO DE LA CARTUJA II.

FUNDACIÓN Y 400 AÑOS DE ESPLENDOR.

       A orillas del Guadalquivir, en una de las cuevas producidas por las continuas extracciones de arcillas a lo largo de los tiempos, apareció a mediados del siglo XIII según cuenta la leyenda,  una imagen de la Virgen a la que se levantó una ermita.



LA VIRGEN DE LAS CUEVAS PROTEGE CON SU MANTO A LA ORDEN DE LOS CARTUJOS.


FRANCISCO DE ZURBARÁN  MUSEO DE BELLAS ARTES DE SEVILLA.

          Fue tanta la devoción a esta imagen conocida como la Virgen  de las Cuevas, que en estos terrenos el Arzobispo de Sevilla Don Gonzalo de Mena funda en 1400 el Monasterio de la Cartuja de Santa María de las Cuevas.

Don Gonzalo de Mena fallece en 1401 víctima de la epidemia de peste que asola a la ciudad.


El Patronazgo del Monasterio pasa al noble sevillano Per Afán de Ribera (1338-1423)[i] que aporta los caudales necesarios para la construcción de la iglesia y para el mantenimiento del resto de dependencias, a cambio se le concede el privilegio para él y su linaje a ser enterrados en el Monasterio.


          Y comienza para la Cartuja un periodo de esplendor que durara cuatro siglos. Favorecida por los privilegios y mercedes de reyes y nobles, alcanza un fabuloso patrimonio material y artístico, entre los que hay que incluir la cría de los bellos y magníficos caballos cartujanos.

Este patrimonio en su mayoría de fértiles tierras, producía unas cuantiosas rentas, cuya mayor parte dedicaban a alimentar y socorrer a la población sevillana más pobre y necesitada.



LA PUERTA DE LAS CADENAS, AL FONDO LA IGLESIA,

VISTA DESDE EL PATIO DEL AVE MARÍA.



Ahora, después de dar un agradable paseo por la extensa zona de jardines y huertas plantadas de naranjos, cipreses y otros muchos árboles, cruzo el patio del Ave María, y tras pasar la Puerta de las Cadenas adornada con los escudos de la Orden y del fundador de la Cartuja, me encuentro  ante la iglesia.



PORTADA GÓTICA.

La portada por la que se accede al interior, tiene un arco ojival de estilo gótico, y en la parte superior destaca una vistosa claraboya, grande, circular, rodeada de ancha cenefa de azulejos polícromos en forma de rombos.


               El templo construido entre los años de 1.410 y 1.419 es de una sola nave, en la que se admira la bella cúpula gótica del presbiterio y la cubierta de la nave.



CUBIERTA GÓTICA DE LA IGLESIA.

          Aparte de las exposiciones de arte contemporáneo, sus muros están vacios del cuantioso patrimonio religioso y  artístico cartujano, retablos, altares, orfebrerías, enseres religiosos, esculturas, imágenes, cuadros, etc. todos desaparecidos,  estarán causando devoción y admiración en otros templos y museos.



SACRISTÍA MARCO BARROCO.

          En la sacristía se pueden contemplar, los tres marcos de yeserías barrocas, como el que vemos en la foto, que enmarcaron  la serie de óleos: la Virgen de los Cartujos, San Hugo en el refectorio y la visita de San Bruno a Urbano II, que pintara Francisco de Zurbarán para este lugar, obras que afortunadamente podemos ver en el Museo de Bellas Artes de Sevilla.

          De uno de ellos, el que representa a la Virgen de los Cartujos protegiendo con su manto a los monjes, se inserta una foto al inicio de este escrito.

          También en la Sacristía de los Cálices de nuestra Catedral, podemos rezar a la magnífica imagen del Cristo de la Clemencia, que tallara Martínez Montañés por encargo del arcediano y canónigo Vázquez de Leca y que este donara en 1614 al monasterio, donde estuvo presidiendo la capilla de Santa Ana durante más de doscientos años.

          En la cripta de esta capilla, estuvieron sepultados durante varios años los restos de Cristóbal Colon, pero esa historia la dejo para más adelante.

          Ahora es el momento de seguir la visita paseando por el Claustro Chico y volver a los Riberas.









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[i] LA CALLE PERAFAN DE RIBERA QUE VA DESDE LA RESOLANA ESQUINA A LA TORRE DE LOS PERDIGONES HASTA LA CALLE DON FADRIQUE ESTA DEDICADA A SU MEMORIA.

martes, 14 de marzo de 2017

EL MONASTERIO DE LA CARTUJA DEL SIGLO XIX AL PRESENTE.


EL  MONASTERIO DE LA

CARTUJA DE SEVILLA I.

DESDE EL SIGLO XIX AL PRESENTE.



MONASTERIO DE LA CARTUJA. PORTADA PRINCIPAL.

          Me encuentro en el Monasterio de la Cartuja de Santa María de las Cuevas,  al que vengo a visitar siguiendo las huellas de la familia Ribera, que si bien vivieron en la “Casa de Pilatos”, aquí en este monasterio están enterradas varias de sus generaciones[i].  

          En mi paseo observo, que en las dependencias del que fuera otrora un lugar dedicado a la oración y la meditación, actualmente se ubican organismos de la Junta de Andalucía  dedicados al arte y la cultura, como el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, la Universidad Internacional de Andalucía y el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo.

          Por cierto las exposiciones, seminarios, talleres, etc., sobre arte contemporáneo, se exhiben  y desarrollan en espacios privilegiados del monumento, como la iglesia del siglo XV, capillas y estancias anexas.

          La instalación de estos organismos de la Junta, así como los años en que el monasterio fue expropiado y convertido en fábrica de loza, pertenecen a una etapa muy interesante que comprende desde el inicio de su decadencia en el siglo XIX, hasta el auge y florecimiento como conjunto monumental en estos últimos años.

          A esta parte de su historia voy a dedicar estas líneas, de los Riberas trataremos más adelante.

          Las primeras vicisitudes para los cartujos comienzan en 1810 durante la guerra de la Independencia, los monjes ante el temor a los franceses abandonan el monasterio, las tropas invasoras lo expolian y ocupan convirtiéndolo en cuartel, profanando la iglesia que utilizan  como cuadras.

          Entre todo lo que expolian y según  la tradición, se encuentra una obra de arte culinaria: la receta de la tortilla cartujana.

          Los monjes según las reglas de su orden no comían  carne, para suplir este alimento cocinaban con huevos y aceite una tortilla que llamaron cartujana, los franceses se llevaron la receta y desde entonces le dieron el archifamoso nombre de  “tortilla francesa”.

          Pero que conste, esta modalidad de tortilla es un invento de los monjes cartujos de Santa María de las Cuevas y no de los franceses.

          Años más tarde marchados los franceses, los monjes vuelven, pero por pocos años, en 1836 con la Desamortización de Mendizábal que decreta la extinción de órdenes religiosas, los monjes son expulsados, abandonando definitivamente el monasterio, que pasa después de 400 años de vida contemplativa a propiedad del estado.

          En 1841 el monasterio que había sido comprado por el comerciante inglés Carlos Pickman, es transformado sin alterar sustancialmente las dependencias monacales, en la Fábrica de loza y cerámica la Cartuja.





HORNOS ESTILO BOTELLA. FABRICA CERAMICA DE LA CARTUJA.

                    En los más de cien años realizando esta actividad industrial, sus porcelanas adquirieron tanta fama que la Cartuja es conocida en todo el mundo.



HORNO DE LA CARTUJA.

          En 1964 el conjunto es declarado Monumento Nacional, en 1982 se expropia por el estado que lo transfiere a la Junta de Andalucía.

          Y llegan los años previos a la Exposición Universal de 1992, el monasterio se rehabilita y en sus dependencias se instala la sede del Pabellón Real de la Expo 92,         se crean e instalan como dije al principio de este escrito, el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, la Universidad Internacional de Andalucía y el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, cuyas actividades lo salvan del olvido y la ruina.

          Ahora que conocemos su situación actual, el próximo escrito lo voy a dedicar al periodo de esplendor y prosperidad que tuvo el monasterio y que abarca desde su fundación en 1400,  hasta el inicio de su decadencia en 1810.



[i]  NI TODOS LOS RIBERAS VIVIERON EN LA CASA DE PILATOS, NI TODOS ESTAN ENTERRADOS EN ESTE MONASTERIO.  

viernes, 3 de marzo de 2017


“LA CASA DE PILATOS”.

PASEO POR EL PALACIO.



          En las páginas anteriores comentaba sobre el legendario y popular nombre de “Casa de Pilatos”, así como de otras series de leyendas relacionadas con el palacio, el día de hoy lo voy a dedicar a visitarlo.

          Don Fadrique Enríquez de Ribera viajó entre los años 1518 y 1520 de peregrinación a Tierra Santa, quedando impresionado al pasar por Italia con las manifestaciones artísticas del renacimiento.

         De vuelta a Sevilla amplió y reformó el edificio de  sus padres con estas bellas formas arquitectónicas, por ello encontramos en él una combinación de estilos que lo convierten en uno de los palacio más bellos e interesantes de Sevilla.
       Ya en la antesala que forma la plaza ante la fachada, empezamos a constatar la grandeza de este monumental palacio.



PORTADA PRINCIPAL, CRUCES DE JERUSALEN Y CRUZ PRIMERA ESTACIÓN VIA CRUCIS.

       Lo primero que centra nuestra atención, es la magnífica portada principal renacentista de mármol en forma de arco triunfal, y labrada en Génova en 1529. Se adorna con dos medallones de emperadores romanos, y se culmina con un friso relativo a la construcción, flanqueado por el escudo de los Riberas.

        La fachada se remata con una crestería gótica, en cuya parte central, tres Cruces de Jerusalén con la inscripción grabada en la piedra:“4 días de Agosto 1519 entró en Jerusalém”, nos recuerdan el viaje y la llegada de Don Fadrique a los Santos Lugares.

          A la izquierda de la portada, en el interior de una hornacina, una cruz en mármoles de colores señala la primera estación  Cristo condenado a muerte, del Vía Crucis instaurado por Don Fadrique en 1521.

          En la otra fachada, encima del portalón por donde vamos a pasar al interior, podemos contemplar el conocido popularmente como “balcón de Pilatos o del Ecce Homo”.



BALCÓN DEL ECCE HOMO.

          En él la tradición sevillana, cree que fue donde Jesús llevando la corona de espinas, la caña y el manto púrpura, fue presentado al pueblo por el gobernador o pretor romano Poncio Pilatos diciéndoles: “Ecce Homo[i]”= he aquí el hombre.

          Y el interior del palacio es indescriptible, no hay pluma que lo cuente, hay que venir a verlo, aquí se mezclan gratamente las bellezas arquitectónicas y artísticas de los estilos góticos, mudéjar y renacentista, componiendo un verdadero museo de estatuas, azulejos, artesonados, medallones, yeserías, mármoles y columnas traídas de Italia, etc.

         He dado un agradable paseo por los jardines, contemplado en la Capilla de la Flagelación, el pilar donde supuestamente fue Jesús atado y azotado, admirando los diversos salones con nombres tan sugestivos como Salón Pretorio, Gabinete de Pilatos, de los Jueces o Dorado, todos adornados con azulejos y cubiertos con artesonados mudéjares a cual más bello y artístico, y me encuentro en el Patio Principal eje central de todo el edificio.



          Este hermoso patio se adorna con una hermosa fuente sobre cuatro delfines, labrada al igual que las columnas, en Génova en 1529, y coronada por el Dios Jano bifronte[ii], cuatro grandes estatuas de mármol griegas y romanas que representan a Minerva, Atenea, Ceres y  una danzarina o Musa, ocupan las esquinas del patio.



DIOSA MINERVA. SIGLO I.

 


DIOSA PALAS ATENEA SIGLO V a.C.
DIOSA CERES
MUSA O BAILARINA CON PANDERETA.
            Desde el patio y por una monumental escalera, cubierta con cúpula de media naranja dorada, réplica de la del Salón de Embajadores de los Reales Alcázares, se sube a las estancias de la planta alta.  En ellas podemos admirar ricos tapices, lámparas, alfombras, muebles, una interesante colección de pinturas, y un techo pintado magistralmente por Francisco Pacheco en el que se representa “la Apoteosis de Hércules”.



            Los próximos días los voy a dedicar a visitar el antiguo Monasterio de la Cartuja, entidad religiosa que estuvo muy vinculada a la familia Ribera, en ella se pueden admirar sus sepulturas, entre las que destacan por su grandiosidad en bello estilo  renacentistas, las que Don Fadrique mandara construir para sus padres Doña Catalina de Ribera y Don Pedro Enríquez.









           

         

                   







[i]  R-A-E. ECCEHOMO= PERSONA LACERADA, ROTA, DE LASTIMOSO ASPECTO.

[ii]  DE DOS CARAS.