jueves, 22 de junio de 2017

LA PLAZA DEL DUQUE DE LA VICTORIA.


LA PLAZA DEL DUQUE DE LA VICTORIA.

EL GENERAL ESPARTERO.





PLAZA DEL DUQUE DE LA VICTORIA.

          Hoy me encuentro en una de las plazas más interesantes de Sevilla, conocida desde el siglo XVI popularmente como Plaza del Duque.

           Actualmente y desde mediados del siglo XIX lleva el nombre completo de Plaza del Duque de la Victoria.

          ¿Pero quién es este Duque de la Victoria a cuya memoria está dedicada esta plaza?

          El personaje de este título es Don Baldomero Espartero Duque de la Victoria, el mismo que la bombardeara en 1843[i].

          Aquí hay que preguntarse ¿Cómo que un militar que bombardeó Sevilla, tiene en ella una plaza dedicada?

          Con unos pocos datos biográficos, intentaré explicar cómo y porqué se produjo esta dedicación.

          Espartero (1793-1879) fue un glorioso militar vencedor en la primera guerra carlista, ¿Quién no recuerda de los libros de historia aquel célebre abrazo entre los generales Maroto y Espartero que sellaba la paz?  

          A lo largo de su carrera militar  fue colmado de honores y títulos nobiliarios, Duque de la Victoria, Duque de Morella, Conde de Luchana, Príncipe de Vergara y Vizconde de la Bandera.

          En lo político fue un reconocido hombre de estado, regente del reino, y presidente del gobierno.

          A este militar y político que gozaba de gran popularidad, y cuyo nombre era sinónimo de libertad., el Cabildo Municipal sevillano acuerda en 1841, dedicarle esta Plaza rotulándola con su titulo de la Victoria, dedicación muy merecida.

          Dos años más tarde en 1843, el país se rebela contra su forma dictatorial de gobernar, Sevilla se une a la rebelión siendo bombardeada por las tropas de Espartero.

           Con el General Narváez entrando triunfante en Madrid, y sin doblegar a Sevilla, abandona el país y se exilia en Londres, el nombre de la plaza pasa a Plaza del Duque.

          En 1849 perdonado vuelve a España, siendo restituido en todos sus títulos y honores, viviendo retirado de la vida pública en Logroño donde fallece en 1879.

          Y en Sevilla, la plaza volvió a dedicársele, rotulándola de nuevo como Plaza del Duque de la Victoria hasta el día de hoy.

          Pero ello no quita que el bombardeo creara una mancha entre Espartero y Sevilla.



          En el próximo escrito seguiré comentando la historia de esta popular plaza del Duque de la Victoria.















         



[i]  VÉASE EN ESTE BLOGG  EL ANTERIOR ESCRITO PUBLICADO Y TITULADO: SEVILLA BOMBARDEADA EN 1843.

martes, 13 de junio de 2017

BOMBARDEO DE SEVILLA EN 1843.


BOMBARDEO DE SEVILA EN 1843[i].



FACHADA DE LA CALLE MOSQUETA.



GRANADA DEL BOMBARDEO DE 1843.

       En la Puerta de Carmona, se encuentra una pequeña calle denominada desde 1869 Mosqueta, nombre que significa rosal de flores blancas.

          Si os fijáis atentamente veréis que en la fachada de la casa esquina con San Esteban, se muestra un interesante objeto que forma parte de nuestra historia.

          Concretamente el objeto es una granada, parte de los muchos proyectiles arrojados sobre nuestra ciudad, en el bombardeo de 1843 por el ejército mandado por el General Don Baldomero Espartero.

          ¿Por qué este bombardeo?

          Las formas dictatoriales de Espartero durante su regencia por la minoría de edad de Isabel II, hizo que todo el país se pronunciara  contra su gobierno.

          Sevilla se une a la rebelión y el 18 de Julio de 1843 es atacada y bombardeada por las tropas del regente mandadas por el General Van Halen.  

          Las zonas de la Puerta de la Carne, de Carmona, Osario, San Bernardo y la Calzada fueron de las más castigadas, sobre ellas cayeron una gran cantidad de proyectiles que causaron muertos, heridos y edificios destruidos, a pesar de ello la ciudad resiste heroicamente.

          Ante la resistencia de la población sevillana, el propio Espartero llega el día 23 con un poderoso ejército equipado con cañones y morteros, con el propósito de conseguir la rendición de Sevilla.  

          El 30 de Julio tras el pronunciamiento y entrada en Madrid de las tropas del general Narváez, y ante el fracaso de no haber conquistado Sevilla, Espartero diezmadas sus tropas por el ejercito adicto al nuevo gobierno, huye de España en un  buque de guerra inglés, comenzado su exilio en Londres.  En agosto le despojan de todos sus títulos y honores.

          A Sevilla por la firme resistencia y valentía que mantuvo contra el  ataque de unas fuerzas superiores, la Reina Isabel II le concede el titulo de “CIUDAD INVICTA”[ii], que se une a los que ostenta de “MUY NOBLE” “MUY LEAL” y “MUY HEROICA”.

          Espartero volverá perdonado en 1848, retirado de la vida pública fallecerá en Logroño en 1879 a los 86 años.

          Es curioso, Espartero bombardea Sevilla, y esta que no es rencorosa, le dedica una plaza a su memoria, pero este enigma lo comentare en los próximos días, que irán dedicados a la Plaza del Duque.



[i]   VEASE  EL BOMBARDEO DE  SEVILLA EN 1843. ARCHIVO GENERALDE ANDALUCIA  EL DOCUMENTO DEL MES MAYO2013.
[ii]  VEASE  EN ESTE BLOG EL AYUNTAMIENTO DE SEVILLA II ESCUDO, TITULOS Y BANDERA.

viernes, 2 de junio de 2017

LA PUERTA DE CARMONA.


LA PUERTA DE CARMONA.

          Al final de San Esteban entre las calles Tintes y Mosqueta, muy cerca del Muro de los Navarros, se encontraba esta puerta una de las más importante y hermosas de la cerca de murallas que rodeaba Sevilla.




MAQUETA PUERTA DE CARMONA TRÁS LA REFORMA DE 1578.

          La Puerta primitiva fue levantada por los almohades, aunque tuvo que haber una más antigua de época romana, ya que  el Decúmano Máximo la vía principal de la Híspalis romana llegaba hasta ella, y aquí se iniciaba la calzada que transcurría paralela al acueducto, hasta llegar a Carmona, que le da el nombre.

           Su importancia no era solo por ser principio y fin de caminos, sino porque en ella moría el último arco de los caños, cuyas aguas traídas desde manantiales de Alcalá de Guadaira, se vertían en un depósito adosado, para ser llevadas por tuberías a los Reales Alcázares y a la mayoría de fuentes de la ciudad.

            A lo largo de los siglos tuvo diversas modificaciones y restauraciones, la última en 1578 siendo Asistente de Sevilla el Conde de Barajas, era de dos cuerpos y dos torres, se adornaba por la parte exterior con una imagen de la Purísima Concepción y con los escudos nobiliarios de sus alcaldes los Duques de Alcalá.

          La Revolución de Septiembre de 1868 conocida como la Gloriosa, supuso el destronamiento y el exilio de la reina Isabel II.           En Sevilla la Junta Provincial Revolucionaria nombró un nuevo  Ayuntamiento, que en los asuntos relacionados con el urbanismo, y en pro de un malentendido “progreso, y modernidad”, aprobó diversos acuerdos para el derribo de puertas, murallas, templos y conventos. Este atentado al patrimonio monumental y artístico, se llevó por delante entre otras, a esta Puerta de Carmona[i]. 



           De las Puertas[ii] derribadas, solo nos queda para el recuerdo los rótulos como este de la de Carmona.







[i]  [i]SOBRE LOS DERRIBOS DE 1868 VÉASE EL LIBRO DE JOSE MARIA TASSARA Y GONZALEZ  APUNTES PARA LA HISTORIA DE LA REVOLUCIÓN DE SEPTIEMBRE DE 1868 EN LA CIUDAD DE SEVILLA.

[ii]   LAS PUERTAS SE DERRIBARON ENTRE LOS AÑOS DE 1858 A 1871, EN 1868 CAYERON BAJO LA PIQUETA DESTRUCTIVAS, LAS PUERTAS DE CARMONA, TRIANA, OSARIO Y SAN FERNANDO.

martes, 23 de mayo de 2017

LA IGLESIA DE SAN ESTEBAN.


LA IGLESIA DE SAN ESTEBAN.



PORTADA DE LA CALLE SAN ESTEBAN.

En días pasados alargué mi paseo hasta Santiponce para  visitar el Monasterios de San Isidoro del Campo, hoy de nuevo de paseo por la ciudad, me encuentro en la calle San Esteban ante la iglesia del mismo nombre.

Esta iglesia, al igual que otras que hemos visitado a lo largo de estas páginas, fue en el siglo XIV reedificada en arquitectura gótico-mudéjar, estilo que se caracteriza: por un templo de una nave con tres cuerpos separados por pilares, el central más alto y ancho que los laterales, techumbre de madera de artesanado mudéjar, torre de ladrillos, portadas adosadas de cantería con arcos ojivales y elementos decorativos almohade.

Antes de pasar al interior, me recreo contemplando las dos portadas góticas. La que da a la calle San Esteban se remata con una hornacina con la figura del santo titular, y tiene  una característica que la hacen única y es que el arco ojival exterior está adornado con puntas de piedra en forma de diamantes.



DETALLE  PORTADA SAN ESTEBAN. PUNTAS DE DIAMANTES.

Estas puntas de diamantes, hacen crecer la dificultad que la Hermandad de San Esteban, cuya sede se encuentra en este templo, tiene para sacar en Semana Santa al Señor de la Salud y Buen Viaje y a la Virgen de los Desamparados.

Y todos los años, la abnegación, amor y esfuerzo de los hermanos costaleros, producen el prodigioso milagro de ponerlos en la calle para iniciar su Estación de Penitencia.

Concretamente el   el “paso” de la Virgen, una portada  de menores dimensiones que el palio, convierten esta salida en uno de los lugares más interesantes y clásicos de la Semana Santa sevillana.

En esta misma fachada se encuentra la ventana por la que durante todo el año se venera al Cristo de la Salud y Buen Viaje, popularmente “el Cristo de la ventana”.

     Antiguamente los viajeros que partían por la Puerta de Carmona, se detenían para rezarle y pedirle un buen viaje.

         

          Sigo por el exterior hasta la calle Medinaceli, en ella antiguamente había un arquillo o pasadizo por el que los Duques accedían desde su palacio a la iglesia.

          Aquí a los pies del templo, se encuentra la otra portada gótico-mudéjar, presidida por una escultura del Salvador y a los lados bajo dosel las figuras de San Lorenzo y San Esteban, la belleza de esta puerta se completa con unas figuras geométricas propias del arte islámico almohade que parecen encajes, como los que adornan las iglesias de Ómnium Sanctórum y San Marcos y con mayor esplendor la Giralda[i].





DETALLE DE LA PORTADA DE LS PIES.

Antes de entrar al templo, contemplo la torre y el gótico ábside hexagonal, con contrafuertes y almenas dentelladas.


TORRE Y ABSIDE DEL TEMPLO.



En el interior destacan las pinturas del Retablo Mayor dedicadas a la vida de Jesucristo y otros santos, algunas de ellas como las de San Pedro y San Pablo atribuidas al genial Zurbarán.

Diversas capillas y retablos se reparten por el templo, como las dedicadas a San José, a Santa Ana, a la Virgen de la Luz, y la Sacramental, cubierta con una semiesfera de yeserías fechada en 1676, y presidida por la Inmaculada.

          Salgo de la Iglesia declarada en 1968 Monumento Bien de Interés Cultural, y continúo calle abajo en dirección a la Puerta de Carmona, y a la izquierda a pocos pasos, entro por una callejuela muy curiosa, larga y estrecha, de trazado irregular en forma de zeta, que resulta que es una barreduela sin salida, ni ruidos ni  tráfico, parece encontrarse uno en época medieval[ii].







[i] ESTOS ADORNOS DE DECRACION SE LLAMAN SEBKA.

[ii] [ii] LLRVA EL NOMBRE DE VIRGEN DE LA LUZ POR LA IMAGEN QUE SE VENERA EN LA IGLESIA DE SAN ESTEBAN.  .

sábado, 13 de mayo de 2017

EL MONASTERIO DE SAN ISIDORO DEL CAMPO. SANTIPONCE.


EL MONASTERIO DE SAN ISIDORO

DEL CAMPO.








Estos días atrás he estado visitando el Monasterio de la Cartuja, hoy voy a dedicarlo a otro Monasterio, el de San Isidoro del Campo, que se encuentra en Santiponce muy cerca de Sevilla, y que desde 1872 es Conjunto Histórico-Artístico de interés nacional.


Este convento, al igual que otros muchos, fue expropiado a mediados del XIX por la desamortización de Mendizábal, los monjes expulsados, las estancias utilizadas para diversos usos, como cárcel de mujeres o fábrica de cerveza, por fortuna tras la rehabilitación y restauración de hace unos años, podemos disfrutar del gran patrimonio artístico  de este Monasterio convertido en museo.







PATIO DE LOS NARANJOS O ATRIO EXTERIOR.

El primitivo monasterio-fortaleza se construyó sobre el solar de una pequeña ermita, donde según la tradición estuvo enterrado San Isidoro de Sevilla hasta 1.063, en que sus cenizas fueron trasladadas a la Catedral de León.


Su fundación se remonta a 1301, cuando Don Alonso Pérez de Guzmán, conocido históricamente como Guzmán “el Bueno”, cede a los monjes del cister los terrenos para la construcción de este monasterio, a cambio de obtener el privilegio de enterrarse en la iglesia él y su esposa Doña María Coronel.


Los monjes del cister residieron hasta 1.431, que fueron sustituidos por la Orden jerónima, estos realizaron importantes ampliaciones y reformas, dotándolo a lo largo de los siglos de una gran cantidad de obras de arte, pinturas al óleo, esculturas, ornamentos religiosos, murales, etc.


Atravesamos la explanada exterior en cuyo centro se alza una cruz de forja sobre columna romana y tras pasar una bella portada mudéjar, acedemos al interior para iniciar la visita.


Lo primero que llama nuestra atención, es que este Monasterio no tiene una sino dos iglesias iguales o gemelas, ambas unidas y separadas por un gran arco.


En la iglesia primitiva, quedamos maravillados ante el monumental retablo mayor, en la parte superior la imagen de San Isidoro, y en la inferior la de San Jerónimo Penitente de un realismo impresionante.


   RETABLO IGLESIA GUZMAN EL BUENO.



               A ambos lado de este retablo, se encuentran los sepulcros con las figuras orantes del fundador Don Alonso Pérez de Guzmán, “el Bueno” y de su esposa Doña María Coronel.  

          Retablo y esculturas, son obras salidas de las manos del genial Martínez Montañés, conjunto que se puede considerar como una de las joyas del Monasterio.

          La segunda iglesia la mandó construir Don Juan Alonso Pérez de Guzmán, hijo del anterior, para sepultura suya y de sus descendientes.

          El altar mayor lo preside un Calvario compuesto por un Crucificado gótico y a sus pies la Virgen y San Juan.

          En un nicho en el lado del evangelio, se encuentra el sepulcro de Don Juan Alonso, la figura descansa sobre almohadas y las manos sujetando la espada.

En el muro frontero, el sepulcro de su esposa Doña Urraca Osorio, muerta en la hoguera acusada de conspiración contra el rey Don Pedro I, cubre la cabeza con cofia y viste un largo manto que le llega hasta los pies, en la mano izquierda lleva un libro cerrado.





SEPULCRO DE DOÑA URRACA OSSORIO.



A sus pies, la pequeña figura de su fiel y heroica doncella Leonor Dávalos, que al ver que el viento levantaba las ropas de su señora, no dudó en saltar a la hoguera donde esta ardía, para cubrirle honestamente las piernas sujetándole las faldas  y quemándose con ella.


En el zócalo de la tumba se recoge este suceso.




En esta iglesia también se encuentran las sepulturas de otros miembros del linaje de los Guzmanes.


 


SAN ISIDORO Y EL BROCAL DEL POZO.


En el muro de la derecha y tras una reja de hierro, se conserva un pedazo del brocal de pozo con la inscripción “Gutam cavat lapidem, dicho latino que significa “la gota de agua perfora la piedra”.



BROCAL DEL POZO LEYENDA DE SAN ISIDORO.

San Isidoro de joven le costaba concentrarse y tener voluntad para adelantar en los estudios, le gustaba más  estar ocioso, y vagar por los campos.


Según la leyenda, un día se acercó a un pozo para sacar agua, notando que el agua había hecho hendiduras en la dura piedra.           Entonces comprendió que también la perseverancia y la voluntad pueden vencer las duras dificultades de la vida, con esta reflexión regresó con amor a sus libros, llegando a ser uno de los hombres más sabios de su época.


Seguimos la visita pasando por las distintas estancias visitables del convento: el Claustro de los Muertos de un bello estilo mudéjar, cuyo patio sirvió como lugar de enterramiento de los monjes jerónimos; el patio de los Evangelistas con esplendidos frescos murales dedicados a San Jerónimo y otros santos, entre los que destaca uno dedicado al Árbol de la Vida; el Refectorio presidido por el mural de la Santa Cena; la Sacristía y la Sala Capitular.





EL CLAUSTRO DE LOS MUERTOS.

Al pasear por estas dependencias hemos contemplado y admirado sus pinturas murales realizadas entre los siglos XV al XVII, entre todas forman un grandioso conjunto que por su calidad artística, lo podemos considerar como otra de las joyas del Monasterio.


Pobre es mi pluma para describir tantas bellezas, por ello recomiendo venir a verlas, la entrada es gratuita.


 






              



              

 




              











 




 


 


         


 


 


                

 


 


 






 


 


 






           

miércoles, 3 de mayo de 2017

CRISTOBAL COLON Y LA CARTUJA DE SEVILLA.


CRISTOBAL COLON Y  EL MONASTERIO DE LA CARTUJA DE SEVILLA.

       En los jardines cercanos a la Puerta de las Cadenas y al lado de un ombús o árbol de la buena sombra, que según la tradición



OMBÚS, ZAPOTE O ÁRBOL DE LA BUENA SOMBRA.

plantara hace unos quinientos años Hernando Colon hijo del Almirante, se encuentra la estatua de Cristóbal Colon.

          Monumento que levantara en 1857 la Marquesa viuda de Pickmán, en recuerdo de que en la iglesia de este Monasterio, estuvieron sepultados los restos del Descubridor durante veintisiete años.

          No solo muerto, en vida Colón se hospedó en numerosas ocasiones en esta Cartuja, como veremos en los párrafos siguientes.


           


MONUMENTO A COLON EN LA CARTUJA.

          Colon con el conocimiento  de sus muchas navegaciones y el estudio de cartografías,  elabora  un  proyecto consistente en abrir una nueva ruta para llegar a las costas occidentales de Asia.

          Esta hipótesis, se basaba en que al ser la tierra una esfera redonda, se podría llegar hasta las Indias Occidentales navegando hacia el oeste y cruzando el Mar Tenebroso o sea el Océano Atlántico.

          Proyecto que donde se presentaba era rechazado y tomado como una quimera impracticable, incluso fue motivo de escepticismo, incomprensión y burla.

          Pero no todos a los que participaba sus ideas e ilusiones estaban en contra, entre los muchos valedores que tuvo hay que destacar al monje cartujo Gaspar Gorricio con el que mantuvo  una gran amistad.

          Colon entre los años 1484 a 1492 y a la espera de ser recibido por los Reyes Católicos y presentarles su proyecto, frecuenta en numerosas ocasiones el Monasterio de la Cartuja sevillana, siendo muy bien acogido por el pleno de la comunidad covitana,  aquí consulta y estudia en la biblioteca, con Gorricio debate sobre navegación y astronomía, al tiempo que prepara los informes a presentar en las cortes.

          En Abril de 1492 terminada la conquista de Granada, los Reyes Católicos aceptan el proyecto de Colón, nombrándole Almirante del Mar Océano, Virrey y Gobernador de las tierras que descubra.

          Colon realiza cuatro viajes al Nuevo Mundo, del último realizado entre Mayo de 1502 y Noviembre de 1504 vuelve deprimido y enfermo, residiendo en la Hospedería de la Cartuja donde goza de paz y tranquilidad.

          En la primavera de 1506, el Descubridor viaja a Valladolid con el deseo de entrevistarse con el Rey Don Fernando, se encuentra cansado, envejecido y enfermo, males que el día 20 de Mayo le producen la muerte, siendo sepultado en el convento de San Francisco.

          En este convento descansará  poco tiempo, a los tres años en 1509, sus restos por decisión familiar, son exhumados y llevados al Monasterio de la Cartuja de Sevilla, donde serán enterrado en la capilla de Santa Ana.           

          Con este traslado comienza el peregrinaje de Colon muerto, si en vida fue un constante viajero, sus huesos no lo serán menos.

          En 1536 su nuera María Toledo, para cumplir la voluntad testamentaria del Almirante, exhuma los restos de Colon y de Diego su esposo para llevarlos a la Catedral de Santo Domingo en la Republica Dominicana.      

          En 1795 por el Tratado de Basilea en el que España cede a Francia su parte en la isla de Santo Domingo, los restos de Cristóbal Colon se envían a la Catedral de La Habana.

          En 1898 con la independencia de Cuba los restos se trasladan de nuevo, y llegan a Sevilla en cuya Catedral se guardan en un magnifico mausoleo[i].

          Con esta página sobre Cristóbal Colon, termino la serie de artículos dedicados a la Cartuja sevillana, en los próximos días visitaré en Santiponce el Monasterio de San Isidoro del Campo.







[i]    SOBRE LOS RESTOS DECOLON VÉASE EN ESTE BLOG: CATEDRAL DE SEVILLA. MONUMRNTO FUNERARIO DE CRISTOBAL COLON. PUBLICADO EL 30 DE NOVIEMBRE DE 2014.

sábado, 22 de abril de 2017

LAS SEPULTURAS DE DON PEDRO ENRIQUEZ Y DOÑA CATALINA DE RIBERA.


LAS SEPULTURAS DE DON PEDRO

ENRIQUEZ Y DE DOÑA CATALINA DE RIBERA

EN LA CARTUJA DE SEVILLA.

       Al fondo de la Sala Capitular, donde en días anteriores he estado visitando las tumbas de varias generaciones de Riberas, se hallan los magníficos monumentos fúnebres de Don Pedro Enríquez de Quiñones y de su esposa Doña Catalina de Ribera.



MONUMENTO FÚNEBRE DE DON PEDRO ENRIQUEZ.



DETALLE SEPULTURA DE DON PEDRO.





MONUMENTO FÚNEBRE DE DOÑA CATALINA DE RIBERA.



DETALLE SEPULTURA DE DOÑA CATALINA.

         

          Me encuentro ante dos maravillas del arte plateresco, encargadas en Génova sobre 1525 por Don Fadrique Enríquez de Ribera, para honrar la memoria de sus padres.

          No hace falta entender mucho de arte para quedar maravillado ante estas sepulturas, que si estuvieran en un museo habría que guardar cola para verlas.

          Se componen de unos arcos triunfales sostenidos por columnas y rodeados de una profusa decoración de santos, ángeles, relieves con escenas del calvario, y figuras alegóricas como sirenas aladas, portadoras según la mitología de las almas el Paraíso[i].

          Don Pedro Enríquez viste con armadura y sosteniendo la espada, su esposa descansa portando un libro entre las manos, bajo los sarcófagos unas lápidas nos dan detalles sobre sus vidas y en el zócalo resaltan sus escudos nobiliarios.

           Con estas dos sepulturas,  se completa la visita a las tumbas de esta familia.

          Doña Catalina de Ribera, muy querida en Sevilla, dedicó su vida a realizar grandes obras de caridad, entre las que tenemos que destacar la fundación del Hospital de la Sangre, actual sede del Parlamento de Andalucía.

          La ciudad la recuerda dedicándole unos jardines, y en ellos sobre el muro, una monumental fuente con su retrato en azulejos.

          Los enterramientos en el Monasterio de la Cartuja de la estirpe Ribera, por el privilegio concedido a Per Afán de Ribera “el viejo” en 1411,  finalizan en 1625 a consecuencia de un enlace matrimonial.

               Ese año Ana María Luisa Enríquez de Ribera V duquesa de Alcalá, casa con Antonio Juan Luis de la Cerda VII Duque de Medinaceli, a partir de dicha fecha los Enríquez Ribera se integran en la poderosa Casa Medinaceli, se unifica el patrimonio  y sus miembros, ya vinculados a la mencionada Casa dejan de enterrarse en la Cartuja.

          Como es el caso del padre de Ana María Luisa, Don Pedro Girón de Ribera, cuyos progenitores se habían enterrados en la Cartuja, fallece en 1633 siendo sepultado en la Iglesia Colegial de Santa María en Medinaceli (Soria).         

          Estas sepulturas, así como la Casa de Pilatos, pertenecen a la Casa de Medinaceli, cuya fundación creada en 1980 tiene la finalidad de conservar, estudiar y difundir, su patrimonio artístico y cultural.

          No quiero terminar mi visita al Monasterio de la Cartuja, sin recordar las vinculaciones que con este cenobio tuvo Cristóbal Colon, y así lo haré en mi próximo escrito.




[i]  UNA TALLADA DESCRIPCION DE ESTOS SEPULCROS SE ENCUENTRA EN EL LIBRO DE VICENTE LLEÓ CAÑAL: NUEVA ROMA MITOLOGÍA Y HUMANISMO EN EL RENACIMIENTO SEVILLANO. ABC BIBLIOTECA HISPALENSE.