sábado, 21 de octubre de 2017

EL CRUCIFICADO DE LA EXPIRACION DEL MUSEO.


EL CRUCIFICADO DE LA EXPIRACION DEL MUSEO Y SU CREADOR

MARCOS DE CABRERA.



RETABLO EN LA FACHADA DE LA CAPILLA DEL CRISTO DE LA EXPIRACION

 Y LA VIRGEN DE LAS AGUAS.



          La anterior entrada la dedique a la calle Cepeda y a la leyenda sobre el presunto autor del Crucificado de la Expiración del Museo, esta es sobre Marcos de Cabrera su verdadero creador.

           Pocos datos biográficos, personales y artísticos, se tienen de este  escultor del siglo XVI, incluso se desconocen sus fechas y lugares de nacimiento y fallecimiento. Sabemos que se caso dos veces y que estuvo en el Nuevo Mundo.         

          Atribuida la paternidad de su mejor obra a otro escultor, fue olvidado durante siglos.

          Al parecer este olvido, fue debido al abad Alonso Sánchez Gordillo (1561-1644) sevillano y contemporáneo de ambos escultores, el primero en afirmar (erróneamente) que el autor de este Cristo era el escultor Capitán Cepeda, dando pie a la leyenda que se forja entre este y dicha imagen.[i]

          Escritores e historiadores del siglo XIX como Cean Bermúdez, González de León, Bermejo y Carballo o Álvarez Benavides, siguen lo dicho por Gordillo persistiendo en el error.

          En la actualidad no hay dudas, que este portentoso Crucificado realizado en pasta de madera y telas engomadas, es obra de 1575  del imaginero Marcos de Cabrera.

          Además de esta imagen de Cristo expirando en la Cruz, en la que recoge magistralmente la violenta contorsión del cuerpo de Jesús en el último estertor  de su agonía[ii], pocas obras más se le reconocen: el busto de Don Pedro  I en la calle Cabeza del Rey Don Pedro, unos relieves ornamentales en la Sala Capitular de nuestra Catedral y el Jesús Nazareno de la iglesia de San Bartolomé de Utrera.

          También se le atribuye el Cristo de las Tres Caídas de la Hermandad de la Esperanza de Triana.

          Desde mediados del pasado siglo, concretamente en 1950, ya reivindicado su nombre y con la justa fama de ser el creador de este Crucificado del Museo, Sevilla reconociendo sus méritos como escultor, le dedica una calle en el barrio de la Macarena, situada a espaldas de la Torre de Perdigones.     

          Según mi modesta opinión, creo que la calle Cepeda y no esta, es la que debería llevar su nombre.

          Y término preguntándome ¿Serían la misma persona Cepeda y Marcos Cabrera? Creo que no, que son dos personajes distintos, aunque Cepeda está más en la leyenda, y Cabrera más en la realidad.

          En la próxima entrada pasearé por la Plaza del Museo. 

           





[i]   SOBRE ESTA LEYENDA VÉASE EN ESTE BLOG LA ANTERIOR ENTRADA TITULADA LA CALLE CEPEDA Y LA LEYENDA DEL CRISTO DEL MUSEO.

[ii]  AL PARECER LE SIRVIO DE MODELO UNOS BOCETOS DE CRUCIFICADO DE MIGUEL ANGEL.

miércoles, 11 de octubre de 2017

CALLE CEPEDA. EL CRISTO DEL MUSEO.


CALLE CEPEDA.

LA LEYENDA DEL CRISTO DE LA EXPIRACION DE LA HERMANDAD DEL MUSEO.



LA CALLE CEPEDA AL FONDO LA CALLE BAILEN.

          Situada entre la Plaza del Museo y las calles Alfonso XII y Bailen, se encuentra esta calle de nombre Cepeda.

          Como se aprecia en la foto, toda la acera izquierda está ocupada por un lateral del Museo y de la capilla de la Hermandad, al centro la portada del lado del Evangelio de la iglesia del antiguo convento de la Merced.

           Pero volvamos a Cepeda. Durante siglos se creyó que el Crucificado de la Expiración de la Hermandad del Museo, era obra de un enigmático escultor conocido como Capitán Cepeda,  y  en base a esta creencia en 1869 para honrar su memoria, a la antigua calle del Museo se le puso el de Cepeda.

          ¿Pero quién era este Cepeda? Sí intentásemos trazar su biografía, veríamos que se mezclan realidades y leyendas.

          Posiblemente real, que era cordobés, que sentó plaza en los tercios, alcanzado el grado de capitán, que estando destinado en Italia estudio el arte de la escultura. Que de regreso a España abandona el ejército, montando en Córdoba su ciudad natal, un taller de escultura, que pronto alcanzaría grandes éxitos.

          Según la leyenda, a este escultor en 1575 la recién creada Hermandad del Museo, contrató  para que tallara en pasta, una imagen de Cristo en el instante de la Expiración. Le salió una obra tan perfecta, que la Hermandad no quiso que se hiciera otra igual, para evitarlo obligó al autor, según lo acordado en contrato, a que rompiera los moldes y sus pedazos se arrojaran al río[i].   

          Sigue la leyenda diciéndonos: que al no tener los moldes Cepeda quedó muy afectado, e iba todos los días a la iglesia de la Hermandad a contemplar y admirar su Cristo. La obsesión le llevó a la locura, y esta a arrojarse a las aguas del Guadalquivir a reunirse con los moldes de su Cristo.

             

              

          La próxima entrada la dedicaré al escultor Marcos de Cabrera el verdadero autor de este Crucificado.





[i]  VEASE GLORIAS RELIGIOSAS DE SEVILLA DE BERMEJO Y CARBALLO Y CURIOSIDADES SEVILLANAS DE ALVAREZ BENAVIDES.

sábado, 30 de septiembre de 2017

LA CALLE BAILEN.


LA CALLE BAILEN.



          Pensando sobre la curiosidad, de que tantos personajes célebres hayan nacidos en la calle de San Pedro Mártir[i], continúo el paseo por la de Bailen.


 

          Calle que lleva este nombre en recuerdo de la célebre batalla dada en las cercanías de esta ciudad jienense, en que las tropas españolas al mando del General Castaños, vencieron en Julio de 1808 al poderoso ejército francés.

          Larga, estrecha y sinuosa, pasa a espaldas del Museo y finaliza en San Pablo junto al convento del mismo nombre y la calle Murillo.

          Se inicia en Alfonso XII cerca de la Puerta Real, y aquí en la esquina, una lápida situada en la fachada, nos informa de la altura, superior a los dos metros, en que llegó el agua por desbordamiento del Guadalquivir, en la trágica riada del 28 de Diciembre de 1796.[ii]


          De las grandes calamidades, padecidas por la población sevillana a lo largo de los siglos, sin lugar a duda las más trágicas, han sido las inundaciones y riadas por las crecidas del cauce del rio. Destaca entre ellas, por su magnitud y virulencia, esta que la placa nos recuerda.


          Grandes temporales de agua y viento abatieron la ciudad durante todo el mes de Diciembre, el rio fue creciendo hasta desbordarse sus márgenes, los arrabales a extramuros, incluida Triana se inundaron, puertas como la de la Barqueta o Real, cedieron ante el empuje de las aguas que anegaron buena parte de la ciudad.  No fue solo el Guadalquivir el que se salió de madre, el Guadaira se desbordó inundando los barrios de San Bernardo, la Calzada y el prado de San Sebastián, en la Puerta de Jerez reventaron los husillos entrando las aguas del arroyo Tagarete. Toda Sevilla era un gran lago.

          A este desastre, en el que perdieron sus ajuares y viviendas mucha gente humilde, hay que sumar el desabastecimiento de  alimentos de primera necesidad, problema que el Ayuntamiento pudo remediar en parte, fabricando grandes cantidades de pan en las atahonas de la Plaza de Pumarejo[iii].

          Muchos años han pasado de estas tragedias,  para evitarlas en lo posible, se han mejorado los márgenes y cauce del rio.

          Y quiero terminar mencionando la última gran riada, la más trágica y penosa inundación sufrida por la ciudad de Sevilla[iv]. y que muchos siempre recordaremos tristemente, se trata de la causada por el desbordamiento del arroyo Tamarguillo el 25 de Noviembre de 1961,

          Sigo el paseo hacia la calle Cepeda que se encuentra muy cerca de aquí.





[i] VEASE EN ESTE BLOG: LA CALLE SAN PEDRO MARTIR CUNA DE POETAS Y ARTISTAS PUBLICADO EN LA ANTERIOR ENTRADA.

[ii]  SOBRE ESTA RIADA DE 1796 PUEDEN CONSULTARSE LOS LIBROS: HISTORIA DEL AYUNTAMIENTO DE SEVILLA TOMO III  DE JOAQUIN GUICHOT; HISTORIA DE LAS RIADAS Y GRANDES AVENIDAS DEL GUADALQUIVIR POR FRANCISCO B. PALOMO; Y ANALES DE SEVILLA TOMO III DE JUSTINO MATUTE.

[iii] SOBRE LAS ATAHONAS VÉASE EN ESTE BLOG LA PLAZA DE PUMAREJO PUBLICADA EL 14 DE ABRIL DE 2014.

[iv]  LA PUNTILLA TRÁGICA A ESTE DESASTRE, LO DIO DIAS MAS TARDE LA AVIONETA QUE SE ESTRELLÓ EN LA AUTOPISTA DE SAN PABLO, DEJANDO MAS DE 20 MUERTOS Y UN CENTENAR DE HERIDOS QUE ESTABAN ESPERANDO LA COMITIVA DE LA OPERACIÓN CLAVEL, CON AYUDAS DE TODA ESPAÑA A LA POBLACION SEVILLANA.

jueves, 21 de septiembre de 2017


LA CALLE SAN PEDRO MARTIR.

CUNA DE POETAS Y ARTISTAS.

          La calle de San Pedro Mártir, situada entre las de Bailen y Gravina, lleva este nombre desde el siglo XVI por el hospital que hubo en ella bajo la advocación de este santo.

          Es estrecha y desigual, en forma de codo y en sus fachadas se encuentran nada menos que cuatro placas, que nos recuerdan que esta calle fue cuna de poetas y artistas, aquí nacieron los escritores y poetas Alejandro Sawa, Rafael de León y Manuel Machado, así como el pintor Gonzalo Bilbao.


 

A DON MANUEL MACHADO EXIMIO POETA.

          En la fachada de la casa número 2, que hace esquina con la calle Bailen, se encuentra esta cerámica a la memoria del poeta y dramaturgo gloria de las letras españolas, Manuel Machado Ruiz (Sevilla 1874-Madrid 1947).

          Hermano mayor del gran poeta Antonio Machado Ruiz, además de sus obras personales, ambos en colaboración escribieron varias obras teatrales, como la Lola se va a los Puertos o la Duquesa de Benamejí entre otras, la Guerra Civil los separó situándolos en bandos distintos, Antonio republicano murió en el exilio.

          Seguimos calle adelante y en el número 16 avistamos la placa dedicada al nacimiento del poeta lirico de la canción andaluza Rafael de León Arias de Saavedra (Sevilla 1908-Madrid 1982).           Pertenecía a la nobleza y tenía los títulos de Marques del Valle de la Reina y del Moscoso, y Conde de Gomara. Integrado en el mundo teatral y musical formaría parte del trio “Quintero, León y Quiroga” autores  de letra y música de tantísimas canciones andaluzas-españolas.



AZULEJO DEDICADO AL POETA RAFAEL DE LEÓN.

                    Quien no recuerda las bellas letras que compuso para canciones como “Ojos verdes”, ”la Lirio” , “Me embrujaste” o “No me quieras tanto” entre otras muchas.



          Al final de la calle, en la casa de esquina con Gravina, hay dos cerámicas, una de ella dedicada a Alejandro Sawa Martínez (Sevilla 1862-Madrid 1909) escritor, poeta, periodista y gran bohemio.



AZULEJO AL ESCRITOR ALEJANDRO SAWA.

          Como se lee en la placa, su amigo Manuel Machado le tiende la mano desde el inicio de esta misma calle, dedicándole un sentido epitafio “Jamás hombre más nacido para el placer, fue al dolor más derecho”. Recordemos que este hombre furibundo anticlerical, murió en la pobreza loco y ciego.

         

          La otra placa en la misma fachada es al pintor Gonzalo Bilbao (Sevilla 1860-Madrid 1938).



CERAMICA AL PINTOR GONZALO BILBAO..

          Cerámica a la memoria de Gonzalo Bilbao Martínez, pintor que supo captar en su obra la tradición sevillana y el colorido de nuestra ciudad. En el azulejo se recoge “Las Cigarreras” una de sus obras más famosas, en el óleo el genial artista plasma magistralmente el ambiente de trabajo en la Fábrica de Tabacos[i].



          Continúo el paseo por la calle Bailen. 














[i]  SOBRE ESTE CUADRO VEASE EN ESTE BLOG “LAS CIGARRERAS DE GONZALO BILBAO PUBLICADO EL 20 DE ENERO DE 2016.

lunes, 11 de septiembre de 2017


LA CALLE GRAVINA.

         

          Cercana a la Puerta Real y haciendo esquina con Alfonso XII, se encuentra la calle Gravina, estrecha y larga, tranquila y agradable de pasear, a la que voy a dedicar el día de hoy.



          El nombre lo lleva desde 1869 a la memoria del ilustre marino Don Federico Gravina y Napoli (1756-1806) que murió de las heridas sufridas en la batalla de Trafalgar[i].      

          Con anterioridad esta calle se llamo Cantarranas, porque se había labrado mucho después de la Reconquista, arrimada a la muralla de Poniente en un sitio o lugar en la que había muchas ranas.[ii] La muralla que pasaba por esta calle unía las Puertas de Goles y de Triana.

          Entramos en ella y a los pocos pasos, en el número nueve, un azulejo nos dice que en aquella casa vivió la poetisa española- cubana Gertrudis Gómez de Avellaneda (Puerto Príncipe Cuba 1814-Madrid 1873).



           “Tula” como era llamada cariñosa y familiarmente, sintió un gran cariño por Sevilla, a la que dedicó sentidas palabras como  estas que se recogen en la lapida:

“¡Tantas cosas hay que admirar en Sevilla!..

una ciudad histórica, grande, clásica, rica de

monumentos y recuerdos, que parece mejor

y más bella cuando más se la mira y examina”.

          Como ella quiso y dejo escrito en su testamento, se encuentra enterrada junto con su marido Don Domingo Verdugo, en la tumba familiar del Cementerio sevillano de San Fernando.[iii]

         

          Seguimos calle adelante y en el 31 encontramos otro vistoso azulejo, este dedicado al ilustre historiador y arqueólogo  Don José Gestoso y Pérez (Sevilla 1852-1917). Entre otras obras es autor de Sevilla Monumental y Artística.



CASA EN LA QUE VIVIÓ Y MURIÓ DON JOSE GESTOSO.



          Desde aquí la calle hace una ligera curva, para finalizar en la calle Reyes Católicos, en el mismo lugar donde estuvo la Puerta de Triana.

         





           



[i]  ESTA BATALLA TUVO LUGAR EL 21 DE OCTUBRE DE 1805 FUE UNA DESASTROZA DERROTA DE LAS NAVES FRANCO-ESPAÑOLAS FRENTE A LA ESCUADRA INGLESA.

[ii]  NOTICIA HISTORICA DEL ORIGEN DEL NOMBRE DE LAS CALLES DE SEVILLA. FELIX GONZALEZ DE LEON.

[iii]  VEASE EN ESTE BLOG DERTRUDIS GOMEZ DE AVELLANEDA PUBLICADO EL 21 DE NOVIEMBRE 2015.

viernes, 1 de septiembre de 2017

HERNANDO COLON Y SU CASA EN LA PUERTA DE GOLES.


HERNANDO COLON Y SU CASA

 EN LA PUERTA DE GOLES.



Llevo unos días por la Puerta Real y San Laureano,  deambulando por el que fuera Arrabal de los Humeros, y no me resisto a dedicarle una página de este blog a Hernando Colon que edificó, en el mismo lugar que años más tarde ocuparía el Convento de San Laureano, su suntuosa casa-palacio.

          Hernando Colon, hijo natural de Cristóbal Colon, nació en la ciudad de Córdoba en 1488 y murió en Sevilla en 1539,  estando enterrado en el trascoro de la Catedral de Sevilla.

          Como hombre ilustrado (su educación humanística la recibió en la corte de los Reyes Católicos) hijo del renacimiento, pleno de curiosidad intelectual, quería llegar a todas las ramas del saber, fue cosmógrafo, cartógrafo, bibliófilo, biógrafo, escritor, botánico, coleccionista, jurista, embajador diplomático, etc.

          Navegó dos veces al Nuevo Mundo, uno de ellos con tan solo catorce años acompañando a su padre en el Cuarto Viaje, así mismo en su sed de conocimientos, viajó por diversos países de Europa.

           Su vida y fortuna la dedicó a reunir la mayor biblioteca privada de Europa. En ella, decía, deberían estar presentes todos los libros publicados en el mundo cristiano, incluso algunos fuera de él.

Esta biblioteca, autentico tesoro, por cuyo legado será por siempre recordado, llegó a tener más de 15.000 ejemplares, desgraciadamente hasta nosotros tan solo han llegado una reducida pero importante parte, que se conserva en la Biblioteca Colombina en la Catedral de Sevilla.

Pero vayamos a su casa-palacio, que es de lo que se trata.

          La historia comienza en 1526, cuando el Ayuntamiento le concede en las afueras de la Puerta de Goles, los terrenos de un muladar-estercolero a cambio de levantar una casa.

          Y vaya si la construye, para edificarla siguiendo los modelos renacentistas italianos, contrata a los mejores escultores genoveses de la época, sabemos que era un bello y monumental edificio de dos plantas, con columnas, portada en arco triunfal y mármoles d Carrara.

         

La casa, cuya mayor parte estaba ocupada por su esplendida biblioteca, se convierte en lugar de estudios y actividades científicas, instala en ella una academia de Matemáticas, asignatura básica para la Navegación.

Anexo  al edificio levanta huertos y jardines, en los que cultiva más de 5.000 árboles y plantas exóticas, en su mayoría traídas del Nuevo Mundo, entre ellos el zapote ó ombú[i], consiguiendo con tantas especies botánicas, convertir lo que era un basurero en un hermoso vergel.

          Al pasear por Sevilla, son varios los palacios del siglo XVI que puedes visitar, como la Casa de Pilatos, el palacio de las Dueñas o el de la Condesa de Lebrija entre otros.

¿Pero qué pasó con este palacio, que desapareció sin dejar rastro?

El equipo que realizara los estudios arqueológicos en el patio de San Laureano, también se hizo la siguiente pregunta:

 ¿Qué fue lo que provocó que una casa con muros de más de un metro de espesor y cimientos que superaban los dos metros de profundidad fuese destruida casi en su totalidad?

Los datos recabados por los arqueólogos, apuntan a un corrimiento de tierras como causa principal, ya que solo un desmoronamiento masivo de las basuras poco compactadas del muladar, puede hacer desaparecer hasta los cimientos de una edificación de esta envergadura.[ii]

En conclusión, (recordemos que la casa estaba situada en la cima del estercolero), los inestables cimientos y las inundaciones del cercano río, sobre todo la desastrosa riada de 1603 que derribó el muro de contención que rodeaba la casa, provocaron un corrimiento de tierras causa de su hundimiento y desaparición.



           







[i]      EN EL MONASTERIO DE LA CARTUJA HAY PLANTADO UN OMBÚ QUE SEGÚN LA TRADICIÓN PLANTARA HERNANDO COLON. VÉASE EN ESTE BLOG CRISTOBAL COLON Y LA CARTUJA DE SEVILLA PUBLICADO EL 3 DE MAYO 2017.

[ii]       VÉASE EL PALACIO DE HERNANDO COLON: ARQUEOLOGIA DE LA ARQUITECTURA EN EL PATIO DE SAN LAUREANO (SEVILLA).
            EL INTERESADO SOBRE LA CASA DE COLON, QUE QUIERA CONOCER DATOS SOBRE LOS CIMIENTOS, LAS TRAZAS DEL EDIFICIO O SU HISTORIA. NO DEJE DE LEER ESTE MAGNIFICO ARTICULO ESCRITO POR LOS ARQUEOLOGOS QUE HICIERON LOS TRABAJOS EN EL PATIO Y PUBLICADO EN LA REVISTA ROMULA 3.2004. EN INTERNET BUSCAR EL PALACIO DE HERNANDO COLON PDF.

sábado, 12 de agosto de 2017

SAN LAUREANO.


SAN LAUREANO.

EL ARRABAL LOS HUMEROS.



En la parte más alta de San Laureano, separado de la calle por un muro, se encuentra el antiguo edificio del desaparecido Convento-Colegio de San Laureano que da nombre a este lugar.

Desde muchos siglos atrás, esta zona del Arrabal de los Humeros,  situada a extramuros de la Puerta de Goles, estaba llena de huertas y estercoleros, sobre uno de ellos construye su casa-palacio Hernando Colon hijo del Descubridor.

 A principios del XVII ya fallecido Hernando, (recordemos que muere en 1539) lo adquieren los monjes de la Merced para levantar su Convento-Colegio.

          Después de más de doscientos años de vida religiosa, llegan las vicisitudes, en 1810 los franceses invasores lo ocupan, expolian, expulsan a los monjes, y destinan el edificio a cuartel.

          Marchados los franceses, con la Desamortización pasa a manos privadas, y medio destruido, se destina a varios usos, como cine de verano, talleres, almacenes, casa de vecinos, etc.



EL HERMOSO PATIO DE SAN LAUREANO.

          En la actualidad después de varios proyectos para su reutilización no cumplidos, en el hoy rehabilitado y conocido como “Patio de San Laureano”, se han construidos para su venta pisos y apartamentos.

Salgo del hermoso patio y muy cerca, en la calle Torneo esquina con la de Liñán y San Laureano, se encuentra la capilla de los Humeros, donde recibe culto  la Virgen del Rosario patrona del Arrabal, cuya Hermandad de Gloria celebra sus cultos en Octubre, con misa, rosario público y procesión.



CAPILLA DE LOS HUMEROS.



Estos lugares por donde estoy paseando, formaban parte del Arrabal de los Humeros, barrio de pescadores y ahumadores de pescado, de donde proviene el nombre del arrabal.

 Sus límites estaban comprendidos entre el exterior de la muralla y el río, y se extendía entre las calles San Laureano y Baños. De este desaparecido Arrabal, nos queda la capilla mencionada anteriormente y una serie de callejas ocultas y estrechas, con nombres (casi todos) de sabor marinero, como Dársena, Bajeles o Barca, otros son Locomotora, Liñán, y Plaza de Blasco de Garay.

Entre estos nombres hay que destacar el de Liñan, dedicado a la memoria de Miguel de Liñan, Mayordomo de la Hermandad de la Virgen del Rosario, que a mediados del XVIII consiguiera del Ayuntamiento los terrenos para edificar la capilla.



Y aquí entre estas callejuelas de este antiguo arrabal, termino el paseo de hoy.


















miércoles, 2 de agosto de 2017

LA PIEDRA LLOROSA.


LA PIEDRA LLOROSA.

En la Puerta Real, arriba, al final de la cuesta de San Laureano, se encuentra la conocida popularmente como la PIEDRA LLOROSA.

 El siguiente texto insertado en la pared, nos cuenta su leyenda:

SEGÚN LA TRADICIÓN POPULAR, SOBRE ESTE SILLAR LLAMADO DESDE ENTONCES LA PIEDRA LLOROSA, SE SENTÓ A LLORAR AMARGAMENTE EL 11 DE JULIO DE 1857, EL ENTONCES ALCALDE DE LA CIUDAD, AL CONTEMPLAR TRAS TRATAR DE IMPEDIRLO SIN ÉXITO, EL FUSILAMIENTO DE 82 JOVENES DE SEVILLA EN LA VECINA PLAZA DE ARMAS DEL CAMPO DE MARTE”.

EL AYUNTAMIENTO DEDICA ESTE RECUERDO EN MEMORIA DE LA ACTITUD EJEMPLAR DE AQUEL ALCALDE Y COMO RECORDATORIO FUTURO CONTRA LA PENA DE MUERTE.





              
 Observar que no se menciona el nombre del Alcalde, pero la tradición cree que se refiere a Don Juan José García de Vinuesa.

          Aquí hay un error, García de Vinuesa fue Alcalde de Sevilla desde  1859 a 1865, por tanto en Julio de 1857, aunque formaba parte de la Corporación Municipal, no era alcalde, en cambio si fue uno de los dos Comisionados[i] nombrados por el Ayuntamiento, para presentar a la reina la solicitud de indulto, que no fue concedido.

          Por tanto Vinuesa, en el supuesto (poco probable salvo como leyenda) que se sentara en la piedra a llorar, y exclamando ¡Pobre ciudad! ¡Pobre ciudad! no lo hizo como alcalde, sino como el fracasado Comisionado, que no pudo  salvarles la vida.  

          Esta bonita tradición tiene su base en unos hechos reales y dolorosos sucedidos en el verano de 1857.

          Veamos: Reinaba Isabel II y de Presidente del Gobierno conservador el General Narváez, los actos graves de desorden o intentos revolucionarios, se reprimen con gran dureza.

           Un grupo de paisanos que salió de Sevilla y se engrosó con otros sublevados de los pueblos, tomó las poblaciones de Utrera y el Arahal, atacando el cuartel de la Guardia Civil, e intentando proclamar la República.      

          Deshechos por las tropas gubernamentales que los persiguen, la mayoría de ellos caen prisioneros, son juzgados por un Consejo de Guerra y condenados a ser fusilados.

          El horror de lo padecido en estos días,  nos lo cuenta de primera mano en un estremecedor relato, el corresponsal del periódico de Madrid “La Discusión”[ii]:

          Sevilla 12 de Julio de 1857. Ayer fue un día de luto para esta consternada población. A las dos de la tarde no se veía ninguna casa con puerta abierta. Talleres, tiendas, establecimientos, todo cerrado. Retratábase en las fisonomías el angustioso estado de los corazones, grupos silenciosos bajando preocupados por las calles ante las terribles escenas que se preparaban. Y más que terribles, en verdad, muchos hijos de Sevilla iban a ser pasados por las armas. Hablábase desde muy temprano de próximas sentencias de muerte, más nadie se figuraba que llegasen a ser en tan crecido número, nadie se imaginaba el fusilamiento general de todos los sublevados.

          Las peticiones de indulto y de conmutación de las penas, fueron inútiles, solo un muchacho de catorce años fue perdonado por sus  pocos años.

          Se tomaron inútiles medidas de seguridad, y digo inútiles porque Sevilla, la bella Sevilla estaba aterrorizada, no parecía sino un vasto cementerio.

          La ejecución se adelanto media hora, la muerte de los sublevados fue horrorosa, pues a la primera descarga ninguno murió, todos iban muy serenos, una bala perdida mató a un muchacho y a un hombre e hiriendo a otro. Se asegura que en esta semana serán pasados por las armas, aquí y en los pueblos, unos cien sublevados.

          Sevilla 11 Julio 1857. El Consejo de Guerra no ha parado de funcionar, anteayer fue pasado por las armas uno de los reos, hoy han sido fusilados en la Plaza de Armas veinticuatro condenados, me aseguran que en Utrera lo han sido catorce y once en Arahal.    El corresponsal concluye con las siguientes palabras:

          ¡Cuanta sangre!...Estoy tan afectado que el pulso me tiembla y la pluma se me cae de las manos. No puede usted formarse una idea de lo horroroso que ha sido el día. Por Dios, que no vuelvan a repetirse escenas de esa naturaleza en una capital afligida hace tres años de t odo género de calamidades.

          Muchas leyendas interesantes, como esta de la Piedra Llorosa tiene Sevilla, tradiciones que todo sevillano debería conocer, aquí en este blog la he contado con algunos datos de la verdadera historia recogidos de la prensa de la época.

          Mañana seguiré paseando por San Laureano.

         



[i] VÉASE HISTORIA DEL EXCMO. AYUNTAMIENTO DE LA CIUDAD DE SEVILLA TOMO IV DE DON JOAQUIN GUICHOT Y PARODY.

[ii]  VÉASE EN INTERNET EL DIARIO POLITICO DE MADRID LA DISCUSIÓN DEL 17 DE JULIO DE 1857.