lunes, 8 de septiembre de 2014

LA PLAZA DE SAN LORENZO.

LA PLAZA DE SAN LORENZO.

          El barrio de San Lorenzo, que lleva este nombre al menos desde el siglo XV por la iglesia dedicada a este Santo, es un  lugar muy agradable para pasear.
         Me encuentro en la acogedora y apacible plaza de San Lorenzo, centro geográfico del barrio.        
        Sentado en un banco de hierro y piedra a la sombra de los añosos castaños de indias, admiro el conjunto de sus edificios, entre los que destacan la iglesia con su torre campanario y la Basílica del Señor del Gran Poder.

PLAZA DE SAN LORENZO EN PRIMER TÉRMINO LA ESTATUA DE JUAN DE MESA AL FONDO LA PARROQUIA Y EL TEMPLO DEL SEÑOR DEL GRAN PODER.

            Precisamente uno de los grandes y solemnes acontecimientos de esta plaza, que se repite cada año en la madrugada del Viernes Santo, es cuando se abren las puertas y en medio de un sobrecogedor silencio, se inicia la salida de la Cofradía del Señor de Sevilla.
         
          La plaza está presidida por el monumento a Juan de Mesa, obra realizada en 2005 por el escultor sevillano Sebastián Santos Calero.
            Se representa a Mesa en pie y de cuerpo entero, en su mano derecha lleva un mazo de escultor y en la izquierda un cincel al tiempo que sujeta un tablero en el que sobresale la talla de la cabeza y de una de las manos del Gran Poder.

ESTATUA DE JUAN DE MESA EN EL TABLERO DESTACAN LA CABEZA Y MANO DEL GRAN PODER.

          En el pedestal de mármol una placa con la siguiente dedicatoria: “Sevilla a Juan de Mesa 1583-1627”.
          Juan de Mesa nació en Córdoba, aunque de muy joven se trasladó a Sevilla donde murió a los 44 años siendo enterrado en la Parroquia de San Martín.
          Fue uno de los escultores-imagineros más importante del barroco andaluz, a pesar de su temprana muerte muchas fueron las obras salidas de sus manos, entre ellas además del insuperable Señor del Gran Poder, destacamos los Cristos de la Buena Muerte, del Amor y de la Conversión del Buen Ladrón.
          Por esta plaza, muy distinta a la de hoy, correteó y jugó de pequeño Gustavo Adolfo Bécquer, el insigne poeta nació el 17 de Febrero de 1836 en la casa número 28 de la cercana calle del Conde de Barajas, siendo bautizado en la parroquia de San Lorenzo.     Como recuerdo en la fachada de la casa luce una placa de mármol.
          Me marcho, no sin antes pararme ante la fachada de una de las casas de esta plaza, a contemplar el azulejo dedicado a la memoria del cantaor Francisco Palacios “el Pali” trovador de Sevilla que falleció en 1988.




2 comentarios:

  1. Sin dudas, una de las plazas más bonitas que hay en Sevilla.

    ¡Un saludo!

    ResponderEliminar
  2. muy interesante como todo lo que publicas. saludos.

    ResponderEliminar