lunes, 17 de marzo de 2014

PERDIDAS DEL PATRIMONIO SEVILLANO EN EL SIGLO XIX




Ayer recordaba al siglo XIX, como nefasto por los muchos atentados y perdidas que causó al patrimonio artístico, cultural y arqueológico sevillano.
En la iglesia de Santa Lucía cerrada por la Revolución de 1868, hemos tenido una pequeña muestra.

Escribo a principios del siglo XXI y muchos de sus conventos, iglesias, edificios monumentales, obras de arte, murallas y puertas de la ciudad hoy no existen, algunos derribados en pro del mal llamado “progreso” que ocultaba la especulación del suelo, otros sencillamente fueron robados, y otros perdidos por la irresponsabilidad de las autoridades.

          Algunos, con mejor suerte no se derribaron, pero fueron incautados pasando a manos de particulares que establecieron en ellos sus almacenes y fabricas, para lo cual los mutilaron con derribos parciales.

          Tanto de los derribados, como los que no lo fueron, las pérdidas artísticas fueron irreparables e incalculables.

           

          Son tres los factores históricos, además de la desidia de las autoridades, causantes de tan grave atentado al patrimonio sevillano, y estos fueron en orden cronológico: La invasión francesa en los años 1810 a 1812, las Desamortizaciones de Mendizábal 1835 y Madoz 1855, y la Revolución de Septiembre de 1868.

EL EXPOLIO FRANCÉS. La expulsión de los franceses costó mucha sangre al pueblo español, pero no se fueron con las manos vacías, sus generales realizaron un autentico saqueo de obras de arte por todo el país.
Aquí, en nuestra ciudad no  fue menos, entre el 1 de Febrero de 1810 que entraron hasta el 27 de Agosto de 1812 que se marcharon, cometieron grandes despojos en nuestro patrimonio artístico. Numerosos conventos e iglesias se derribaron o sirvieron para cuarteles de sus tropas después de ser despojados de sus riquezas. Entre las pinturas, aunque robaron de varios artistas, prefirieron las de Murillo.

En diversas salas de los Reales Alcázares reunieron cerca de 1000 obras que habían confiscado, pinturas de Murillo, Velázquez, Roelas, Pacheco, Valdés Leal, y Alonso Cano entre otros, de las que se llevaron la mitad aproximadamente, algunas se recuperaron y se pueden admirar en el Museo del Prado en Madrid o en el de Bellas Artes de Sevilla, otras están repartidas por museos y colecciones privadas de todo el mundo.

El Mariscal Soult nombrado por Bonaparte Gobernador de Andalucía  fue  tristemente famoso por su rapacidad, llegó a formar con sus irregulares procedimientos de rapiña, una excepcional colección de pintura española, posiblemente la más importante colección privada jamás reunida.

LAS DESAMORTIZACIONES.
En 1835, Desamortización de  Mendizábal, se firma el decreto de suspensión de los conventos con menos de 12 religiosos, pero se buscaron pretextos para poder suprimir otros más numerosos.
1855 Desamortización de Madoz.
Las leyes de desamortización consistieron en enajenar los bienes de las Órdenes Religiosas, llamados “manos muertas” pronto se convirtió,  en una malversación del patrimonio de muchas de estas entidades religiosas.

LA REVOLUCIÓN DE 1868.
La Revolución de septiembre de 1868 fue un levantamiento que supuso el destronamiento  de la reina Isabel II, las Juntas Revolucionarias proclamaron una serie de medidas y libertades, además en pro de la modernidad, se derribaron, murallas y puertas (no todas algunas habían sido derribadas años antes) al ser consideradas inservibles y molestas.
Como consecuencia de su anticlericalismo y por el apoyo de la iglesia a la monarquía, se ordena el derribo, la supresión o el cierre de algunas parroquias y edificios religiosos.

En estas pocas líneas he intentado reflejar, una visión de los atentados y expolios al patrimonio sevillano, de aquel siglo XIX.           Casos como este  de Santa Lucía y aún peores, los voy a encontrar en mi deambular por  Sevilla, de ellos llegado el momento, contaré lo que sepa, pero ahora mi intención es haber hecho  un repaso general.


viernes, 14 de marzo de 2014

IGLESIA DE SANTA LUCIA



          Muy cerca de la Casa natal de Santa Ángela de la Cruz, se encuentra  la que fuera iglesia de Santa Lucía.
        Cuantas veces hemos pasado indiferentes, sin prestar la más mínima atención a este templo. No pensamos, que fue una de las 24 parroquias o collaciones, en que dividió la ciudad el arzobispo Don Remondo, a raíz de la reconquista en 1248 por Fernando III.
          Iglesia fernandina, reconstruida en el siglo XIV en estilo gótico-mudéjar, formó parte del patrimonio histórico-religioso-cultural, hasta lamentablemente el año 1868, cuando la Junta Revolucionaria la cerró al culto religioso.


SANTA LUCÍA ACTUAL SIN TORRE Y SIN LA PORTADA GÓTICO MUDEJAR.
          A partir de aquí,  pasó ruinas y abandono, siendo dedicada a diversas actividades, almacénes, fabrica de fosforo, con la perdida de los techos se utilizó como cine de verano.
          Fue tan grave el maltrato del edificio, que en estado ruinoso perdió la torre mudéjar, que solo podemos conocer por antiguas fotografías.
          Actualmente se encuentra ubicado en ella, el Centro de documentación de las Artes Escénicas de la Junta de Andalucía.
           Gran parte de su patrimonio pasó a la Parroquia de San Julián, bienes que se perdieron en el incendio que sufrió esta iglesia en 1932, salvándose del fuego tan solo la imagen de la Inmaculada Concepción atribuida al escultor Alonso Cano.
Por fortuna, tan bien se libraron del expolio dos piezas muy importantes: la pila bautismal donde recibió el bautismo Madre Ángela, que se puede ver en la casa número 5 de la calle Santa Lucía y la portada principal gótico-mudéjar, que fue colocada en la iglesia de Santa Catalina por mediación de  Don Rafael González-Abreu.[1]
          Los atentados cometidos al patrimonio histórico y cultural en el siglo XIX no fue solo a este templo, fueron por desgracia innumerables, sin ir muy lejos, cerca de aquí, la Puerta del Sol y la parte de murallas que la unía a la Puerta de Córdoba, se perdieron al ser derribadas en 1871.
          Fue un siglo tan nefasto en cuanto a pérdidas de riquezas artísticas y arqueológicas, que el próximo escrito lo voy a dedicar a ese patrimonio perdido y a sus causas.



[1] Rafael González Abreu, nacido en Santa Clara de Cuba en 1864, y fallecido en Sevilla en 1933 fue un mecenas cubano, afincado en Sevilla y amante de la ciudad, compró diversos edificios religiosos destinados a la piqueta del derribo. Uno de ellos fue el exconvento carmelita de los Remedios donde fundó el Instituto de Estudios Hispano-Cubano, también se hizo con las huertas del exconvento dominico de San Pablo, actual iglesia de la Magdalena, para cedérselas al ayuntamiento que las urbanizó creando varias calles, a una de ellas en 1920 se le puso su nombre.
La portada principal de la iglesia de Santa Catalina perteneció a la Iglesia de Santa Lucía y fue donada por él.  Su colección de obras de artes las donó al Museo de Bellas Artes de Sevilla. El rey Alfonso XIII le concedió el titulo de Vizconde de los Remedios.



martes, 11 de marzo de 2014

LOS JARDINES DEL VALLE


       
        Entre la Trinidad y la Puerta Osario, se encuentra este espacio verde, con una riqueza vegetal que comprende más de cincuenta especies diferentes, entre ellas: acacias, jacarandas, palmeras, damas de noche, naranjos, limoneros, eucaliptos, etc.
          Si queréis disfrutar del paseo, en un ambiente lleno de paz y tranquilidad, gozando de la fragancia de sus muchos árboles y flores, en plena ronda del casco antiguo, este es el lugar ideal.
          Nada más agradable que sentarse en un banco y contemplar entre los árboles, el tramo de muralla del siglo XII, que protege los jardines y que formaban parte del recinto amurallado que unía las Puertas de Osario y la de Sol.


          De todos los restos que se conservan del cerco de murallas de la ciudad, este con sus tres torreones, es el segundo en extensión, después de los de la Macarena.
          Estos jardines, y sus edificios hoy desaparecidos, tienen una larga historia que se remonta al siglo XV, cuando en estos parajes, los franciscanos levantan el Convento del Valle.
          Convento que con la Desamortización cayó en poder de particulares, siendo utilizado en diversos menesteres, incluso sirvió como casa de vecinos.
         
          En 1886 la Marquesa de Villanueva lo adquiere para fundar el Colegio del Sagrado Corazón.
          Durante años, el Colegio del Valle, como era conocido, fue un lugar privado y cerrado para el público en general, incluso una tapia ocultaba los jardines, a la curiosidad de los transeúntes que pasaban por la calle María Auxiliadora.
          El Colegio cierra sus puertas a mediados del siglo XX, y a partir de ahí cae en la ruina y abandono, las instalaciones incluida la iglesia, son desbastadas por grupos de vándalos, hasta el punto, que la policía tiene que custodiarlas.
           En 1976 los jardines, son comprados a la comunidad de religiosas, por una inmobiliaria que solicita la licencia para la construcción de viviendas. El Ayuntamiento la deniega, y la Audiencia Territorial en Agosto de 1980, sentencia que la inmobiliaria tiene derecho a construir. Momento crucial para los jardines, están a punto de desaparecer, y convertirse en bloques de pisos.
          Afortunadamente, gracias a la lucha que durante años, mantuvieron movimientos ciudadanos y ecologistas, se pudo evitar tan grave atentado, con el acuerdo entre Ayuntamiento e Inmobiliaria, para pasar los jardines a la propiedad pública y convertirlos en zona verde para todos los que quieran disfrutarlos.
          Imaginaos lo ardua que tuvo que ser la lucha que tuvieron que sostener estos movimientos ciudadanos.
          En la parte interior de la portada principal, una placa de cerámica lo recuerda en su dedicatoria:
A los Ecologistas del Valle
y
a las personas
que hicieron posible
la apertura de este jardín
para el disfrute de todos
los sevillanos y sevillanas.



          Las monjas dejaron en el jardín un monumento dedicado a Santa Rita de Casia, se trata de un retablo de cerámica adosado a un paramento de ladrillos, que se eleva sobre unos peldaños.
          He disfrutado de una agradable mañana, y salgo de los Jardines del Valle, recitando los versos que Aquilino Duque dedicara a la:           
COLEGIALA DEL VALLE.
“VA ENTORNANDO LA CURVA DEL TRANVIA
TUS OJOS SOÑOLIENTOS COLEGIALA.
LENTA LA MADRUGADA DESIGUALA
LAS CLARIDADES…LLUEVE TODAVÍA.

SUBE TU VIDA EN GRISES POR LA ESCALA
DE LA RUTINA Y LA MELANCOLÍA.
TRIANGULO DE SUEÑOS QUE RESBALA
COMO UNA FLOR DE TRIGONOMETRÍA.

QUE LETANÍA DE CONJUGACIONES
AULAS, PASILLOS, INTRANQUILIDADES
DE TUS OCULTAS LÁGRIMAS INTENSAS.

SALTA AL JARDIN DE LAS DESILUCIONES
COLEGIALA SIN FLORES NI CIUDADES,
A JUGAR A LA COMBA CON TUS TRENZAS”[1].



         




[1]  ESTOS VERSOS SE ENCUENTRAN EN UN AZULEJO COLOCADO EN EL INTERIOR DE LA PUERTA PRINCIPAL. SU AUTOR AQUILINO DUQUE NACIDO EN SEVILLA EN 1931, TIENE NUMEROSOS PREMIOS LITERARIOS, ENTRE ELLOS EL PREMIO NACIONAL DE LITERATURA.

miércoles, 5 de marzo de 2014

santa angela de la cruz


SU CASA NATAL.
       
        El dos de Marzo, es día de visita extraordinaria a la Casa Madre de las Hermanas de la Cruz, además de ver a la Santa se contempla la tarima y la celda donde murió hace ochenta y dos años.
          El gentío para entrar al convento, aguarda tres y cuatro horas en colas que se alargan hasta el final de la calle, donde rodeada por un jardincillo se encuentra SÚ monumento, en él, vemos a la Madre de los pobres,  con rostro sereno y portando en las manos un crucifijo y un libro de oraciones.
          Mis viejas piernas no me permiten estar tanto tiempo de pie, por lo que me marché hacía la Trinidad, concretamente al número  cinco de la calle Santa Lucía,  para visitar la casa donde el treinta de Enero de 1.846 nació María de los Ángeles Guerrero González, que con los años debido a sus virtudes y entrega a los más necesitados subiría a los altares con el nombre de Santa Ángela de la Cruz.
          Este santo lugar, es una sencilla casa de una planta, en la entrada su imagen en escultura, el patio interior con flores y macetas.
         

          La primera estancia a la que se accede, es la habitación donde vino al mundo, hoy convertida en oratorio.
          Rodeamos el patio hasta otra sala, donde se guarda la pila donde recibió el bautizo y que perteneció  a la iglesia de Santa Lucía, también contiene una tarima de dormir, fotos de las primeras casas donde se instalaron y un armario con ropas de la Santa Madre.


          Terminamos en la cocina, que tiene un pozo y que conserva  platos y utensilios para los guisos.
          La visita a este Santuario, acompañados por una simpática monja que da información,  es bastante agradable y la recomiendo para que vengan.
          A Santa no se llega fácilmente, Ella lo logra por una vida de santidad, sacrificio y humildad, trabajando en silencio y con amor a los pobres, enfermos y ancianos.
          Fue tal, el calado de sus obras en el ánimo de todos los estamentos de la sociedad, que cuando Sor Ángela muere en plena República, el Ayuntamiento republicano y anticlerical, que había eliminado del callejero sevillano todos los nombres religiosos, se reunió para aprobar por unanimidad, rotular con el nombre de Sor Ángela de la Cruz a la antigua calle Alcázares.
          Desde sus comienzos en 1875 con tres compañeras, en una habitación de una casa de la calle San Luis, su gran legado actual es la Congregación Hermanas de la Compañía de la Cruz, con más de 50 conventos y 700 hermanas, repartidas por España y otros países.


          

SANTAS JUSTA Y RUFINA



          Ayer al pasear por la Ronda de Capuchinos, recordaba los extramuros de la Híspalis romana. Hoy este escrito lo dedico a estas Santas, muy relacionadas con estos lugares.
          La tradición, que forma parte de la leyenda que rodea a ambas mártires, nos dice, que sufrieron prisión en las cárceles de la Trinidad y martirio en el Anfiteatro, situado cercan al convento de Capuchinos.
          Estamos ante unas Santas especialmente veneradas en Sevilla, son junto con la Virgen de los Reyes copatronas de la ciudad.
          En la Catedral tienen un altar, cuyas imágenes procesionan en la festividad del Corpus, rara es la iglesia o edificio religioso, donde no se encuentre una reproducción de ellas, también han sido pintadas y esculpidas por los más afamados pintores y escultores.
          La calle Santas Patronas en el Arenal están dedicadas a ellas, e individualmente también tienen calles.
          Santas hermanas de corta pero interesantes vidas, y es lo que voy a narrar.
          Justa y Rufina, nacieron en Sevilla en los años 268 y 270, su familia era de religión cristiana y dedicada al oficio de la alfarería, los géneros de loza los vendían en un tenderete que instalaban en el mercado.
          Eran años de dioses paganos, la religión cristiana minoritaria y perseguida.
          Durante una procesión pagana en honor a Venus, la multitud exaltada que la festejaba, se dirigió a las hermanas pidiéndoles unos donativos para la diosa, a lo que estas se negaron alegando que eran cristianas.
          Se origino un gran alboroto, rodando rotos por los suelos, tanto los cacharros de cerámica como la falsa diosa, las detuvieron culpadas de atentar contra los dioses.
          Al ser cristianas, los jueces le impusieron la condición de ser libertadas si renunciaban a su religión.
          Se negaron a ello, siendo encarceladas y torturadas. La prisión no las doblegó, por lo que el Prefecto ordenó que las llevaran andando hasta Sierra Morena, castigo que sufrieron sin renunciar a sus principios religiosos.
          Fueron de nuevo encerradas en la cárcel y condenadas a morir de hambre y sed.

                                      CÁRCELES DE LA IGLESIA DE LA TRINIDAD.
               Justa no pudo aguantar tantas privaciones, falleciendo de inanición, su cadáver fue arrojado a un pozo, siendo recuperado más tarde por el obispo Sabino.
          Rufina que resistía a la muerte, sin beber ni probar bocado, fue llevada al anfiteatro para que fuera devorada por las fieras.
          En la arena, indefensa, solo con su frágil cuerpo, la pobre mártir se encomienda a Dios, mientras el populacho ruge de placer ante el espectáculo.
          Abren el cubil de las fieras y sale un poderoso y fiero león, cuando todos esperan que la despedace de un zarpazo, la bestia se le acerca mansamente, moviendo la cola y lamiendo sus vestiduras se echa a sus pies, como haría un perrillo de compañía, sin hacerle el más mínimo daño.
          El Prefecto romano, lleno de ira y deseando su muerte, mandan que la degollen y quemen su cuerpo. Nuevamente el obispo Sabino consigue recoger sus restos para enterrarla junto con su hermana.
          Era el año 287, tenían diecisiete y diecinueve años respectivamente.
          Fueron canonizadas y su festividad se celebra el 17 de Julio, fecha de sus martirios.

                                         SANTAS JUSTA Y RUFINA DE MURILLO.
            Estas Santas, suelen ser representadas portando palmas como símbolo del martirio, a sus pies objetos de barro en alusión a sus oficios de alfareras y con la Giralda entre las dos. ¿Porque la Giralda?
          La repuesta está en la leyenda que las considera protectoras de la Giralda, se cuenta que en los terremotos habidos en Sevilla, incluyendo el gran terremoto de Lisboa de 1755, en que fueron derribados diversos edificios, la Giralda se mantuvo en pie, al ser sostenida entre sus manos.

NOTA.- MURILLO PINTÓ ESTE CUADRO PARA EL CONVENTO DE CAPUCHINOS. SE PUEDE VER EN EL MUSEO DE BELLAS ARTES.



lunes, 3 de marzo de 2014

LA RONDA DE CAPUCHINOS


EXTRAMUROS DE HÍSPALIS.


Hoy voy a caminar por la Ronda de Capuchinos, desde  el convento hasta la iglesia de la Trinidad, pasando por la carretera de Carmona.
          De estos dos edificios religiosos se podrían llenar innumerables páginas, pero no, hoy el tramo que voy a recorrer se encuentra, según la tradición, vinculado a extramuros de la Sevilla romana y a ello dedico estas líneas.    
          Siempre me ha gustado leer o indagar, sobre esta parte de la historia de Sevilla, aquí voy a comenzar por el significado del nombre.
          Híspalis se refiere a ciudad asentada sobre palos o postes hincados en el suelo, al parecer se fundó sobre terreno pantanoso.
          En la actualidad la Sevilla romana, es casi una desconocida, no hay restos de grandes obras, nada del circo o del teatro, solo nos quedan: 
 las columnas de la calle Mármoles y Alameda, la Cisterna de la plaza de la Pescadería, los hallazgo en el Patio de Banderas, la plaza de la Encarnación, y poco más.
          Estamos en una urbe, que llegó a ser la primera de Hispania y undécima del mundo.
          A ella, Julio César en el año 45 a.C. le dio la más alta categoría de ciudad romana, con el nombre de Colonia Julia Rómula Híspalis: Julia por su propio nombre, Rómula= pequeña Roma.
          Y ante una ciudad como Híspalis, tan importante dentro de las metrópolis romanas, siempre me he preguntado ¿no tuvo circo, teatro o anfiteatro?. O si los tuvo ¿Dónde están los restos?                  Edificios tan propios de una ciudad romana, tuvo que tenerlos, lo que no se puede asegurar es donde estuvieron situados, la creencia más general se inclina por la parte este de la ciudad, o sea entre la Puerta Osario, la Cruz Roja y el convento de Capuchinos.
          Los tribunales de justicia, las cárceles, o el palacio del gobernador[1], no estarían por esta zona, lo lógico en que estuvieran en las proximidades del foro en las cercanías de la Alfalfa.
NECRÓPOLIS DE LA TRINIDAD.
Aquí en el número 6 de la carretera de Carmona,  tenemos esta Necrópolis. Nota.- Aunque están situadas en el patio de unas viviendas privadas, los restos son públicos y visitables, para ello basta con avisar al conserje.
          Las Necrópolis, lugares de enterramientos, se situaban por cuestiones de higiene fuera del recinto amurallado, y a ambos lados de los caminos, esta concretamente en la antigua vía que unía Híspalis con Carmona.
          Esta Necrópolis, aunque tan solo se ven dos grandes túmulos (ver fotos) con restos de tumbas romanas y visigodas de los siglos II al  VII, se caracteriza por el gran número de enterramientos y por la monumentalidad de algunos de ellos.

        

          Frontera con esta Necrópolis se encuentra la iglesia de la Trinidad, que al igual que el Convento de Capuchinos, guardan estrecha relación con el martirio y muerte de las Santas Justa y Rufina.
          Si hoy hemos dado un corto paseo a extramuros de Híspalis, mañana lo dedicaremos a estas Santas sevillanas.   




[1]  VÉASE DON JOSE GESTOSO SEVILLA MONUMENTAL Y ARTÍSTICA TOMO 3º.

sábado, 1 de marzo de 2014

BARRIADA SAN JERONIMO


         
          Hoy he venido a esta barriada, en la que hay tres cosas interesantes que ver, me refiero a los restos del Monasterio de San Jerónimo de Buenavista, al Cementerio de los Ingleses y al templete de San Onofre.
EL MONASTERIO DE SAN JERONIMO.
          Fundado en 1.414 por monjes jerónimos sobre unos terrenos llamados Mazuelo o de Bellavista, llegó a ser uno de los más importantes y ricos de Sevilla, los reyes lo colmaron de bienes y privilegios, en sus visitas a la ciudad lo escogían como residencia.

                   Repasando  un poco  su historia, diréis, como digo yo ¿Pero cómo se ha podido perder tan grandioso edificio? Como poco se puede decir de sus esplendidas instalaciones y sus cuantiosas riquezas, voy a contaros la historia de su decadencia y ruina.
                  El proceso de destrucción ha sido largo y constante. En 1810 el gobierno se incauta del edificio y de cuanto había de valor.
                En 1835 el convento fue desamortizado y tuvo varios usos, fábrica de cristal, cebaderos de cerdos, casa de vecinos, etc, el edificio se fue fragmentando, y las edificaciones degradando hasta caer en la ruina.
               En 1964 el Monasterio junto al Templete de San Onofre son declarados Monumentos Históricos Artísticos. Y en 1984 es comprado por el Ayuntamiento de Sevilla.
               Parte de su rico patrimonio como, el San Jerónimo de Torrigiano, y cuadros de Zurbarán, Valdés Leal y de Juan de Espinel, se pueden admirar en el Museo de Bellas Artes de Sevilla.      

               En la actualidad, de sus magnificas instalaciones, tan solo quedan restos del claustro principal y la torre, encontrándose cerrado al público, debido a las obras que se están realizando para rehabilitarlo y  ubicar en él un Centro Cívico.
               Obras que comenzaron el 2009, estamos en 2014 el Monasterio cerrado y las obras sin concluir.
                  Esperemos que finalicen pronto, para poder contemplar los pocos peros interesantes restos, que nos hablaran de su antiguo esplendor.    
  EL HUMILLADERO DE SAN ONOFRE.
          Ahora, vamos a ver una joya del gótico mudéjar del siglo XV, el templete o Humilladero de San Onofre, construido junto al camino real que unía Sevilla con Córdoba, y situado en las lindes de las huertas del monasterio.

          Tenía una función religiosa para los viajeros que invocaban al santo para tener un feliz viaje.
          Es un templete de arcos góticos rematados con puntas de diamantes, en su interior cuatro columnas adosadas y en el centro el santo.
          La desamortización también le afectó gravemente, en sus terrenos se levantó una venta, y el santo titular San Onofre se perdió, en su lugar se colocó la imagen de un Corazón de Jesús pintado de negro, por lo que desde entonces se conoce como el Santo Negro.
          En la actualidad, se encuentra rodeado de las vías del tren, y debajo del puente de la carretera que va hacia La Rinconada, lugar de difícil acceso, las autoridades se tendrían que plantear el cambiar su emplazamiento.

EL CEMENTERIO DE SAN JORGE O DE LOS INGLESES.
Junto al Monasterio de San Jerónimo e independiente del cementerio de San Fernando, se encuentra el Cementerio de San Jorge ó de los ingleses. Se construyó a mediados del XIX, por el vicecónsul inglés, para dar sepultura a ingleses y norteamericanos residentes en nuestra ciudad.
En él reposan unas trescientas personas, entre ellas personajes muy identificados con la ciudad como Bernard Whishaw, inglés que edificó en la calle Ángeles el primer Museo Arqueológico de Sevilla; otros fueron militares que lucharon al lado de las tropas españolas contra los francés en defensa de la ciudad.
Otros vinculados al balompié, como el Doctor John Langdon impulsor del Sevilla C.F., ó el hijo del primer presidente del Sevilla Foot Ball Club Edward Farquharson.
El último enterramiento en este Cementerio de los Ingleses, se produjo en el 2000, desde entonces se encuentra en un estado lamentable de conservación. Otra prueba más, de lo poco que nos importa la conservación de edificios o lugares, que en otras ciudades son conservados como museos, como es el caso del cementerio ingles de Málaga ó el de Madrid.




  







LA PUERTA DE CORDOBA Y LA IGLESIA SAN HERMENEGILDO.


El paseo de hoy va a ser a lo largo de las murallas, hasta llegar a la Puerta de Córdoba y la Iglesia de San Hermenegildo.
          Estamos, ante la Puerta de Córdoba de construcción almohade, adosada a ella se encuentra el edificio de la mencionada iglesia.
Se cree que el nombre de la puerta se debe, a que cuando la reconquista de Sevilla, la zona se repobló con cordobeses que llegaron con las tropas del rey Fernando. También porque de aquí partía el camino hacia la ciudad de Córdoba.
          En la fotografía que adjuntamos, distinguimos claramente una construcción rectangular almenada, formada por grandes sillares de tapial sobre zócalo de ladrillo y en sus dos caras visibles, sendas puertas rematadas por arcos de herradura.


          En el interior un patio descubierto, con acceso según la leyenda, a la celda de San Hermenegildo. 

        La práctica totalidad de las Puertas, al igual que las murallas, sucumbieron a la picota durante la fiebre de derribos del siglo XIX.
          Sólo se salvaron, el arco de la Macarena, el postigo del Aceite y la Puerta de Córdoba.
          Que esta Puerta no se derribara, contribuyó el no suponer por su situación, obstáculo alguno para el tránsito de personas y vehículos, y también por la creencia popular de que en ella estuvo preso dicho santo.

LA IGLESIA DE SAN HERMENEGILDO.
          Pasamos por la portada en la que destacan los colores blanco y albero, y entramos al interior.



La iglesia de principios del XVII, es amplia y de una sola nave, lo primero que nos llama la atención debajo de una bóveda de media naranja, es el retablo del altar mayor, de roble y  en el color oscuro de la madera, dividido en tres partes.
En la hornacina de la parte baja, se venera una imagen del Santo titular, a un lado las Santas Justas y Rufina, las restantes pinturas son escenas de la vida del santo.
A los pies de la iglesia, detrás de una puerta cerrada, una estrecha escalera conduce a la muralla, y a poco de esta, se encuentra la cárcel donde según la tradición, estuvo encerrado San Hermenegildo.
          Al salir de la iglesia me detengo en la fachada ante una placa de mármol, cuyo texto en latín y castellano nos recuerda que el santo estuvo aquí preso y derramó su sangre.


Oh, tú, cualquiera que pasa,
venera rendido este lugar,
consagrado con la sangre
del Rey Hermenegildo.

          San Hermenegildo, santo sevillano, nació en nuestra ciudad el año 564, se convirtió al catolicismo por influencia de su esposa Ingunda.
          Su vida y muerte son muy interesantes de conocer, ya que en ellas se mezcla la historia y la leyenda.
          Era hijo de Leovigildo rey godo de religión arriana, la oficial del reino.
          Por causas políticas y de religión, ambos padre e hijo, se enfrentaron militarmente.
          Hermenegildo que era gobernador de la Bética, se proclamó estando su padre en Toledo, rey de la región que comprendía parte de Andalucía, siendo Sevilla la residencia de la corte.
          Leovigildo lo combatió hasta capturarlo, encerrarlo y darle muerte. Que sufrió martirio hasta morir degollado, sin querer abjurar del catolicismo, parece histórico.
          Lo que no está claro es el lugar de su muerte, se lo disputan Sevilla y Tarragona, una tradición dice: que murió en una celda de la Puerta de Córdoba, otra: que escapó de esta prisión, siendo  de nuevo capturado y llevado a Tarragona en cuyos calabozos se le dio la muerte.
Es poco probable que San Hermenegildo estuviera preso en la torre-puerta de Córdoba, ya que según la historia murió en el año 585 y esta puerta es almohade construida a mediados del siglo XII, o sea más de quinientos años después de la muerte del santo.
Si bien se queda en leyenda el encierro de San Hermenegildo  en esta Puerta  de Córdoba, si es muy cierto que en los siglos XV y XVI en Sevilla, hubo una gran devoción por este santo visigodo, que fue canonizado en 1585.
Para terminar diré, que Leovigildo el padre de nuestro santo, fue el último rey de religión arriana, su hijo y sucesor Recaredo, abjuró del arrianismo, unificando todo el reino bajo la religión católica.
Actualmente, esta iglesia es la sede central de la Adoración Nocturna Española en la diócesis de Sevilla.