martes, 10 de diciembre de 2013

CASA DEL REY MORO.


 CASA DEL REY MORO.

          Hoy me encuentro frente al número 103 de la calle Sol, donde se halla esta Casa de construcción mudéjar, fechada entre finales del XV y principios del XVI, que aunque con muchas reformas, podemos considerarla la más antigua de Sevilla, estando catalogada junto con el Huerto, desde el año 2001 Bien de Interés Cultural.
          Cuenta con dos fachadas de ladrillo visto encaladas en blanco, la principal con dos puerta y un balcón hacia la calle Sol, y la otra a un callejón sin salida, por donde se entraba a los jardines y huertos.
          De lo más interesante de la antigua Casa y que ha permanecido sin reformas, es el patio con arcadas en las dos plantas, sostenidas con columnas de ladrillos.

          A lo largo de los años pasa por diversas vicisitudes, cae en manos privadas, se convierte en casa de vecinos, en la actualidad afortunadamente rehabilitada, es sede de la Fundación Blas Infante.
          En relación al nombre de Casa del Rey Moro, surge la leyenda, que nos dice que el último rey moro de Niebla, cuando perdió su ciudad combatiendo contra Alfonso X el Sabio, se vino a vivir exiliado a esta casa.
          En las Crónicas, se recoge que en el año de 1262, el rey Alfonso X el Sabio conquistó la ciudad de Niebla al rey moro Aben Mafot.  
          En esta batalla, debido a la fortaleza de las murallas, se produjo el hecho histórico de emplear por primera vez el uso de la pólvora, el asedio duró nueve meses, hasta que la población se rindió a causa del hambre. Aben Mafot pidió a Alfonso que le perdonase la vida, así lo hizo este concediéndole sitio para vivir en Sevilla.
          Siendo la construcción de esta casa de finales del XV y la conquista de Niebla en el XIII, está claro que este rey no pudo habitarla, ya que aun no estaba edificada, creo que Aben Mafot donde residiría sería en el Palacio de la Buhaira, construido por Abuyacub en 1171.
          La causa del nombre por lo que es conocida esta Casa, puede ser por su arquitectura mudéjar, el pueblo llano viendo los vistosos adornos moriscos y las labores arabescas, la relacionaría como vivienda de un rico y principal musulmán, dándole el nombre de Casa del Rey Moro.
          Damos la vuelta, desde esta calle Sol hasta la calle Enladrillada, y llegamos a los jardines y huertos de esta Casa.
          El Huerto del Rey Moro, independiente de la Casa, es un espacio vegetal sin urbanizar de 5000 metros cuadrados, con mucha vegetación y árboles. Estos terrenos abandonados por la administración, fueron ocupados en el año 2004 por las vecinas, que reivindicaban el preservarlos y mantenerlos para el barrio y la ciudad.

          Desde entonces, la Plataforma “La Noria de Amigos del Huerto del Rey Moro” donde se agrupan diversas asociaciones, que además de realizar diversas actividades como: huertos escolares y talleres de jardinería, luchan para que este Huerto quede para disfrute y solaz de los sevillanos.
          Invito a quien lea estos apuntes, se pase por aquí a contemplar este pulmón verde, merece la pena.

          

jueves, 5 de diciembre de 2013

PLAZA DE LOS TERCEROS

PLAZA DE LOS TERCEROS.

Esta plaza de los Terceros, anexa a la iglesia de Santa Catalina, más que plaza es un espacio rectangular, una encrucijada muy antigua de caminos, que partiendo de las puertas Macarena o Sol aquí coincidían, y aún hoy siguen confluyendo como las calles Gerona, Bustos Tavera y Sol.

Aquí no hay jardines, ni fuentes, ni estatuas que la decoren, pero al pasar por ella se respira ambiente de tiempos pasados, podemos entrar en tabernas antiquísimas como “el Rinconcillo” fundada en 1670, o en “Los Claveles” abierta desde 1842, y también comprar en una librería de libros antiguos.
Desde 1845 se llama de los Terceros, por el cercano convento de esta orden religiosa, con anterioridad tuvo diversos nombres: Plaza de las Tablas, de las Carnicerías, o de las Freidurías, entre otros.
Estos nombres eran, por los puestos de  ventas de carne llamados tablas de carnicerías, y por las freidurías que aquí se instalaban.
En esta plaza es obligado recordar a Cervantes, que mejor cosa que leer, lo que el gran genio de las letras, escribió de estos lugares por los que él pasó y ahora nosotros paseamos.

Nota.-Miguel de Cervantes, nombrado entre 1587 a 1593 “Comisario real de abastos para Andalucía “, residió en Sevilla ciudad que conoció muy bien, y donde sitúa varias de sus obras, se cree incluso, que durante su encierro en la Cárcel Real comenzó a escribir la gran obra de la literatura Don Quijote de la Mancha.

          El inmortal Cervantes, admirable pintor de las costumbres de la vida cotidiana sevillana, nos cuenta en su entremés “Los Mirones” un gracioso y ameno suceso entre unas regatonas o placeras.
Los Mirones son unos estudiantes, que se distribuyen por las calles de la ciudad, a observar sucesos interesantes, para más tarde reunirse y contarlos entre ellos.
             Os cuento dice uno de los mirones, lo sucedido  en la plaza de las Freidoras del barrio de Santa Catalina, un caso tan gracioso que aún me estoy riendo.
           
            Nota.-Existía la costumbre en la gente llana del pueblo, supersticiosa y muy religiosa, dar limosnas a los ciegos a cambio de que le rezase la Pasión de Jesucristo, u otros temas religiosos, también  le pedían que recitasen romances de leyendas o historias.
           
            “Resulta que una vendedora de verduras, de las que tienen puesto en esta plaza, llamó a un ciego y poniéndole un cuarto en la mano le pidió que le rezase la Pasión, llegado el ciego a “Pilatos saca al Omnipotente” la buena vendedora lloraba como una criatura de pura compasión.
         Una “freidora”  que tenía el puesto al lado, al escuchar el llanto la llamó hipócrita, aquella saltó del puesto como una leona, y poniéndose delante della díjole a gritos de una a cien mil desvergüenzas.
          Quísole la “freidora” responder, y la vendedora no la dejó hablar, sino que volviéndose las ancas, arremangose las faldas y díjole varias veces ¡ habla con este bellaca!.
Esta que tenía puesta al fuego una sartén llena de aceite para freír unos albures, cogiola con las manos, y respondiole:
”Sí borracha con ese hablaré” y al mismo tiempo envasóle en aquella coraza del gran turco[1], cuanto aceite tenía en la sartén.
La vendedora, dando cien mil alaridos, no halló charco de agua ni de lodo donde no se revolcase, buscando un refrigerio contra el ardor de las nalgas en que se estaba abrasando.
La “freidora” se retrajo luego al momento a la Iglesia de Santa Catalina, por miedo a la justicia; y a la otra, que estaba ya como muerta, la llevaron en brazos al Hospital del Cardenal, donde tendrá bien que curar por hartos días.
La risa y chacota de la gente fue infinitas, en medio desta desgracia algunos estuvieron muy cerca de ahogarse de la risa”.

Aquí termino mi paseo, la iglesia de los Tercero parte de lo que queda del antiguo convento situada en la cercana calle Sol, tiene una portada-retablo de estilo barroco muy interesante, la visita la dejo para otro dia.

       




[1]  Curiosas expresiones del lenguaje de Cervantes cuando al culo además de llamar nalgas, ancas, le llama coraza del gran turco.


domingo, 1 de diciembre de 2013

CALLE BUSTOS TAVERA.


CALLE BUSTOS TAVERA.
LA ESTRELLA DE SEVILLA.

          Hay calles por las que pasamos y leemos indiferentes  sus nombres, sin pensar que detrás de ellos, puede haber una interesante historia o una curiosa leyenda, como es el caso de la calle Bustos Tavera, situada al final de la calle San Luis entre las plazas de San Marcos y de los Terceros.
          Calle que a lo largo de su larga historia tuvo varios nombres, entre ellos el de Inquisición Vieja, porque en ella estuvo instalado durante unos años el Tribunal del Santo Oficio, nombre que a pesar del Santo hacía temblar.
          Esquina con la actual calle Doña María Coronel se encontraba la Casa-Palacio de la familia Tavera, donde a finales del siglo XIII vivían los hermanos Bustos y Estrella Tavera, miembros de una familia de la nobleza sevillana. Este monumental palacio fue desgraciadamente derribado en los años 70 del pasado siglo.
          Bustos Tavera, que da nombre a la calle desde 1845, era un joven caballero sevillano, Estrella tenía tan gran hermosura que era conocida como la “Estrella de Sevilla”, y estaba prometida para casarse con el joven Sancho Ortiz de las Roelas.
          Y aquí viene la legendaria historia de lo sucedido entre estos hermanos y el rey Sancho IV de Castilla,[1] hijo de Alfonso X el sabio.
Sancho al igual que otros reyes, instaló la corte en Sevilla, una gran ciudad con un magnifico Alcázar donde residir.

          Era un rey joven, que le gustaba enamorar a las mujeres, ver y quedar prendado de Estrella fue todo uno, según la obra de Lope de Vega al verla preguntó:
¿Quién es la que en un balcón yo miré?
¿Quién es la que rayos son
sus dos ojos fulminantes?

Es Doña Estrella Tavera
su nombre, y por maravilla
la llama Estrella Sevilla.
         
          A toda costa quiso conseguir sus favores, para ello con sobornos pudo llegar hasta su dormitorio, Bustos lo descubre y lo hace huir antes de que consiga su propósito.
          El rey herido en su orgullo decide vengarse haciendo matar a Bustos, encargo que da a Sancho Ortiz de las Roelas, uno de sus nobles de más confianza. Sancho al saber el nombre de la persona  que tenía que matar, duda entre obedecer matando a su cuñado, o no cumplir la orden del rey.
          La obediencia a la autoridad real, se impone a los lazos familiares por lo que mata a Bustos, es preso y pide que lo ejecuten:
¡He muerto a mi hermano!
Soy un Caín sevillano,
que vengativo y cruel,
maté un inocente Abel,
matadme, él muere por mí,
yo quiero morir por él.

          Ante la muerte de su hermano y un casamiento imposible Estrella se retira a vivir en un convento, Sancho que no fue ejecutado, marchó a luchar contra los moros, perdiendo la vida en una de las batallas.

          Pero no quedan aquí las leyendas que podemos encontrar en esta calle.
          En el desaparecido convento de la Paz, del que tan solo queda su bello compás y la iglesia, donde tiene su sede la Hermandad de la Sagrada Mortaja que procesiona el Viernes Santo, un azulejo nos recuerda la siguiente leyenda: Después de la

COMPÁS CONVENTO DE LA PAZ.

Reconquista, un delincuente huyendo de la justicia se refugió en la iglesia de Santa Marina, encontrando en un hueco de la torre una pequeña imagen de la Virgen con su hijo muerto en los brazos, a la que pidió que tuviera piedad y lo salvara de la justicia, esta lo salvó, y sobre esta imagen de gran devoción popular, que tomó la advocación de la Piedad se constituyó años más tarde una Hermandad. La imagen se guarda en las dependencias de la iglesia como un valioso tesoro.

          Aquí termino hoy, y marcho hacia la cercana Plaza de San Marcos, pasando por delante del Convento de clausura Santa María del Socorro de monjas franciscanas.






[1] Esta legendaria historia sirvió de base a la obra “La Estrella de Sevilla” atribuida a Lope de Vega, 1562-1635, uno de los más importantes poetas y dramaturgos del Siglo de Oro. Obra  que nos ha servido para escribir estos apuntes.

jueves, 28 de noviembre de 2013

PERDONE POR DIOS, HERMANO.


PERDONE POR DIOS. HERMANO.

        En los paseos diarios, siempre se encuentran personas que se acercan, suplicando una limosna o ayuda.      
          Indiferente y sin detenerse, ajeno al drama que podría haber en esa súplica, se suele contestar: “Lo siento, no tengo nada”.
          Hace uno dias, me vino a la memoria, un artículo de costumbre escrito por Gustavo Adolfo Bécquer, que cuando lo leí me impresiono bastante.
          Se titula “Mi conciencia y yo”[1], donde en un caso parecido, le piden: “una limosna por la Virgen”, contestando entre dientes y prosiguiendo su camino: “Perdone por Dios, hermano”. Le pedían por la Virgen y él lo negaba por Dios.
          Continúa la narración: Más tarde, estando en el café divirtiéndose con los amigos, tiene una aparición, la propia conciencia, en forma de mujer fantasmal, que soltando una carcajada estrepitosa, repetía una y otra vez ¡Hermano! ¡Hermano! ¿Y sabes tú, lo que significa esa palabra? Si lo ignoras ¿Por qué la repites? Y si lo sabes ¿Por qué, la profanas?. ¡Hermano! ¿Que lazo puede unirte al que ves con indiferencia perecer de hambre? ¡Oh no seas hipócrita! ¿No ves, que esa palabra es una cruel ironía?. Dile a ese mendigo, menos hermano, cualquier cosa que exprese que entre tú y él no existe afinidad alguna.
          Del artículo de Bécquer tan solo he entresacado algunos párrafos, con la sola intención de resaltar que el trato a los necesitados, es el mismo en todos los tiempos, salvo la palabra “hermano” que ahora se pronuncia menos, quizás porque nuestra propia conciencia impide que falsamente se la nombre.




[1] ESTE INTERESANTE ARTICULO ESCRITO EN 1855 SE PUEDE LEER EN CRONICAS Y CUADROS COSTUMBRISTAS
 DEN TRO DE SUS OBRAS COMPLETAS.

sábado, 23 de noviembre de 2013

ESTANQUE DE LOS LOTOS. INFANTA MARIA LUISA.

ESTANQUE  DE LOS LOTOS.
MONUMENTO A LA INFANTA MARIA LUISA.


          Siempre que vengo a pasear por el Parque de María Luisa, me gusta pasar a ver el monumento dedicado a esta infanta, a la que Sevilla debe este gran parque.
            Por tanto encamino mis pasos hacia la Glorieta de los Lotos, cuyo nombre es por el estanque lleno de estas plantas acuáticas que flotan  en el agua.
            Pasando bajo las pérgolas, corredores con enredaderas que rodean la glorieta, al fondo en un pequeño jardín, se halla la estatua en bronce de María Luisa sosteniendo entre sus manos una rosa.
           

            El conjunto del parque, se encuentra lleno de todo tipo de árboles, flores y vegetación,  aquí en esta glorieta vamos a destacar un magnifico ombú o árbol de la bella sombra, que hace compañía a la Infanta.
            La Infanta María Luisa Fernanda de Borbón (Madrid 1832-Sevilla 1897) hija de Fernando VII, hermana de la reina Isabel II y casada con Don Antonio de Orleans, Duque de Montpensier, donó en 1893 a la ciudad de Sevilla estos terrenos, que formaban parte de los jardines del Palacio de San Telmo, su residencia, con la sola condición que se formara un parque público, el Ayuntamiento en señal de agradecimiento le puso su nombre.
            Una de sus hijas María de las Mercedes, casó con el Rey Alfonso XII falleciendo a los 18 años, una canción popular nos la recuerda:
¿Dónde vas Alfonso XII,
donde vas, triste de ti?
Voy en busca de Mercedes
que ayer tarde no la ví.

Mercedes ya se ha muerto
el entierro yo lo ví,
cuatro duques la llevaban
por las calles de Madrid.
            Cerca de aquí, en la isleta central de la Glorieta de los Patos, se encuentra un quiosco o templete, donde según la leyenda, Alfonso XII declaró su amor a Mercedes.
           

            Vayan estas líneas en recuerdo de  la Infanta María Luisa.




GLORIETA DE BECQUER.

GLORIETA DE BECQUER.
          Si me preguntáis, cual es mi lugar favorito del Parque de María Luisa, os contestaré sin ninguna vacilación, que mi rincón preferido es la Glorieta de Gustavo Adolfo Bécquer, situada en la avenida que lleva su nombre, y a pocos metros de la entrada al parque desde la Glorieta de San Diego.
          Con frecuencia vengo en verano, a sentarme a la sombra del centenario ciprés de los pantanos, que ocupa el centro de la glorieta, o en invierno a calentarme con los rayos de sol que se filtran entre sus ramas.
          En cualquier época la visita es una delicia, hasta hace unos años, en un estante se encontraban los libros de las Rimas y Leyendas, para que el viandante curioso pudiera leerlas, hoy hay que llevarse el libro.
          Solamente sentarse a contemplar el monumento de más belleza de todo el Parque, es gratificante.


          El busto del insigne poeta, cubierto en los pliegues de la capa española, su nombre dentro de una corona de laurel,  y las fechas de 1836-1870, sobre el pedestal, nos recuerda que murió muy joven, la tuberculosis con tan solo 34 años, le envió a la tumba.

          El conjunto de figuras representan diversos estadios del amor,  inspirados en los versos de las “Rimas”.

Oigo flotando en olas de armonías
rumor de besos y batir de alas;
mis párpados se cierran…¿Qué sucede?
¿Dime…? ¡Silencio! ¡Es el amor que pasa!
         
       Caído sobre los escalones que circunda el vetusto árbol, la escultura alegórica del amor que muere, representada en bronce por un Cupido herido, simbolizando el amor que se pierde.

          Otro Cupido en bronce, este más joven y de pie, lanza con su arco flechas de amor, es el amor que hiere y por tanto llega o nace. (Hace años que robaron el arco, y desde entonces no tira flechas).

          Cierra el conjunto, realizadas en una solo pieza de mármol blanco, tres damas sentadas sobre la escalinata, cada una de ellas en posturas diferentes simboliza una fase del amor.
          La joven con la cabeza levantada, y las manos juntas al lado de su sonriente cara, representa al “amor ilusionado”; al centro con el rostro mirando hacia arriba y las manos en el pecho, el “amor poseído”; la otra joven dirige la mirada hacia abajo  y  los brazos en el regazo, presenta una aptitud abatida, reflejo del “amor perdido”.
          Bécquer nacido en Sevilla y fallecido en Madrid, muy conocido por sus Rimas y Leyendas, fue un gran poeta, literato y periodista con multitud de textos diversos, desde artículos de costumbres a crónicas parlamentarias, en honor al gran escritor que fue en vida, se encuentra enterrado en el Panteón de Sevillanos Ilustres[1].
 Sevillanos





[1]  EL PANTEON DE SEVILLANOS ILUSTRE SE ENCUENTRA EL LA CRIPTA DE LA IGLESIA DE LA ANUNCIACIÓN.

martes, 19 de noviembre de 2013

SEVILLA EN LOS BANCOS DE LA PLAZA ESPAÑA

SEVILLA EN LOS BANCOS DE LA PLAZA DE ESPAÑA.

            Hoy el paseo va a ser por la Plaza de España, obra artística cumbre del gran arquitecto Aníbal González, plaza digna de aplicársele todos los adjetivos de admiración que se quiera: espectacular, alegre, grandiosa, monumental, hermosa, única, maravillosa, luminosa etc, etc.
            Mejores plumas que la mía la han descrito, por tanto solo añadiré, que es la joya de la corona, que nos legó la Exposición Iberoamericana de 1929.
            Personalmente, me siento al mismo tiempo pequeño y grande  cuando estoy en ella. Pequeño ante tanta monumentalidad, y grande en el orgullo, al pensar que esta plaza única, se encuentra en la ciudad de mis amores.
            Me encuentro deambulando ante los bancos que representan a las provincias españolas, y me viene a la memoria la llamada telefónica que recibí hace unos días.
            Un amigo sevillano, que visitaba con unos familiares la Plaza de España, me preguntaba al teléfono: “Manuel, entre los bancos no encuentro el de Sevilla” ¿Es que no se está representada?.
            Le contesté lo que todo el mundo sabe: “Sevilla no tiene banco, como el resto de provincias, pero representación sí que tiene, y nada menos que por ocho veces”.
            Te cuento: “El gran semicírculo que forma el recinto, tiene desde la Torre del Norte hasta la del Sur, cuarenta y ocho bancos representando cada uno de ellos a una ciudad española, todos tienen en la parte frontal, un paño de azulejos con un suceso relacionado con su historia, a los lados unos anaqueles de cerámica, que cuando la Exposición contenían folletos y publicaciones, en el suelo un mapa con las ciudades más importantes de la provincia, y en la parte superior sobre la balaustrada de la galería un medallón en relieve con su escudo.
            Las escalinatas de la Puertas de Aragón y Navarra, y el gran pórtico de columnas de la Capitanía General del Ejército, dividen el semicírculo de bancos en cuatro tramos, cada uno de ellos con doce bancos y a cada extremo los dedicados a Sevilla, que no tienen bancos, ni estantes, pero sí el escudo en relieve, mapas de la ciudad en el suelo, y dos de ellos fuentes de cerámica”.
            Para muestra de la belleza de estos azulejos, incluyo las fotos de dos de ellos, el Cachorro y la Feria de Ganado.


          

  Las escenas de costumbres sevillanas representadas son:

            -Toros en el campo; Baile de los seises; El Cachorro por el puente de Triana; Carrozas del Rocío; La Cruz de Mayo; Feria de ganado en el Prado de San Sebastián; Cigarreras en Fábrica de Tabacos y  Corrida de Toros. Algunas de ellas a cada lado del dibujo central, muestran calles y edificios de la ciudad.
            Aquí finalizo este corto paseo por esta bella plaza, que solo pretende, aclarar a mi amigo sus dudas sobre la representación de Sevilla en los bancos de la Plaza de España.


MONUMENTO AL CID CAMPEADOR.

MONUMENTO AL CID CAMPEADOR.

 

            Me encuentro ante el magnífico monumento en bronce, dedicado al Cid Campeador, esta escultura ecuestre, es una de las más conocidas por los sevillanos, y creo que no será necesario decir que se encuentra en la Glorieta del Cid  del Prado de San Sebastián.
           

           La escultura fue realizada y donada en 1929 por la artista norteamericana Anna Hyatt-Huntington, el legendario héroe, que según la leyenda ganaba batallas hasta después de muerto, se representa montado en su célebre caballo “Babieca” y enarbolando una lanza en aptitud guerrera.
            En los laterales del pedestal, están gravadas dos leyendas. Una de ellas es un elogio del escritor árabe Ibn Bassan:
EL CAMPEADOR
TERRIBLE CALAMIDAD PARA EL ISLAM
FUE POR LA VIRIL FIRMEZA DE SU CARÁCTER
Y POR SU HEROICA ENERGIA UNO DE LOS
GRANDES MILAGROS DEL CREADOR.
            
             La otra lleva el siguiente texto:
SEVILLA DORADA CORTE DEL
REY POETA MUTAMID.
HOSPEDÓ A MIO CID EMBAJADOR
DE ALFONSO VI Y LE VIO VOLVER
VICTORIOSO DEL REY DE GRANADA.
AÑO MLXXX.

            Estas últimas palabras nos están hablando, de la estancia en nuestra ciudad del héroe castellano, y  de su victoria sobre el rey de Granada, ambos acontecimientos son merecedores de que contemos su historia.

            Con la desaparición del Califato de Córdoba en 1031, el Al-Andaluz se convierte en diversas Taifas o Reinos independientes, uno de los más poderosos fue el Reino de Sevilla, que durante los años 1069 a 1091 estuvo gobernado por Almutamid el rey poeta.

     En su tiempo se alcanza un alto grado de civilización, Sevilla se convierte en la capital cultural de Al-Andaluz, donde conviven diferentes culturas y religiones.

            Como hombre amante de las letras y de las artes, era hombre de paz y contrario a la guerra, lo que le lleva a concertar un tratado con Alfonso VI rey de Castilla.

            Este pacto obligaba a Almutamid al pago de unas parias o tributos, y a cambio el rey cristiano tenía que protegerlo en caso de ser atacado por tropas musulmanas o cristianas.

            Las condiciones de este tratado entre ambos reyes, es el motivo de que venga Rodrigo Díaz de Vivar con sus tropas a Sevilla, Almutamid se había retrasado en el pago de las parias, y Alfonso VI envía a Rodrigo como su embajador para gestionar el cobro, encargo que realiza con éxito.

            Estando aún en Sevilla, llegan a la Corte noticias de que tropas del Rey moro de Granada, apoyadas por tropas cristianas al mando del Conde García Ordoñez, atacan la zona fronteriza del reino.

            Almutamid pide al Cid en base al pacto, que acuda a defender las fronteras de su reino, lo que este cumple, venciendo y haciendo prisionero  a García Ordoñez, con unas fuerzas bastantes menores que las de sus contrincantes.

            Estos acuerdos eran frecuentes entre las Taifas y los reyes cristianos, a cambio de protección,  que frenaban la expansión y la conquista, se optaba por el cobro de tributos.

   En estos días de Noviembre, ha sucedido un acontecimiento que afecta al Cid nuestro personaje de hoy, y que os quiero contar.

                                                             EL CID Y SU CABALLO VESTIDOS DE PUNTO CROCHET.

            La artista norteamericana de origen polaco Ágata Oleksiak “Olek” llega a Sevilla a presentar “Santa Agatha la torera”, un conjunto de obras realizadas en punto de crochet.

            Que mejor propaganda, autorizada por el Ayuntamiento, que vestir durante uno días al Cid y su caballo, con ropa de punto crochet en colores rojos, verdes, azules y morados.

               Aquí al terminar lo que quería contaros sobre el Cid, recuerdo que hace años, cuando la Feria de Abril se celebraba en este Prado, el monumento se conocía popularmente como “el Caballo”, por ser lugar de encuentro entre amigos y feriantes. Era habitual citarse exclamando: ¡Nos vemos en el caballo! ¡a las siete en el caballo! Etc., etc.
            Cuando la Feria en 1973 se trasladó a los Remedios, “el caballo” dejó de visitarse y su nombre popular con el paso del tiempo se fue perdiendo.

 


lunes, 18 de noviembre de 2013

FUENTE Y GLORIETA DE SAN DIEGO.

FUENTE Y GLORIETA DE SAN DIEGO.

           Cercana al monumento al Cid Campeador, entre el Casino de la Exposición y la entrada hacia la Plaza de España, se encuentra la Glorieta de San Diego, con la monumental fuente construida para adorno y complemento de la entrada por el Prado de San Sebastián, al recinto de la Exposición Iberoamericana de 1929.
          El nombre de San Diego, es por el desaparecido convento de franciscanos de San Diego de Alcalá, que estuvo situado en estos lugares.
          Es tan hermosa esta Fuente de la glorieta de San Diego, que no tengo palabras para describirla, aquí creo que lo mejor es aplicar el dicho que dice “más vale una imagen que mil palabras”.        En este caso “más que cuatro mil palabras”, ya que estas líneas van acompañadas con cuatro fotos, con su correspondientes pies de texto.
          

          Al centro presidiendo el conjunto del monumento se encuentra la escultura que representa a Hispania simbolizando a España. Hispania es el nombre que los fenicios pusieron a la península ibérica, y que significa “tierra de conejos”, por la gran cantidad de estos animales que aquí encontraron.

          La figura de regio porte con corona, viste túnica y capa, a un costado lleva el escudo real, la mano izquierda la posa sobre un león, que apoya su garra en un globo terráqueo, significando el poder de la realeza.
          A la derecha de Hispania, vestida con túnica transparente, se encuentra una bella figura de mujer, que representa con los productos agrarios: manzana, uvas y espigas de trigo, que lleva en sus manos,  la riqueza material de Sevilla.

          La figura de la izquierda, hermosa escultura femenina, también semivestida con ropas transparentes, sostiene en su mano derecha una pequeña imagen de la Inmaculada, significando el fervor de Sevilla por la Inmaculada Concepción.

          El agua de la fuente mana por la boca de un fauno, cae en una concha invertida y de esta a un pilón semicircular.
          Termino el paseo de hoy, espero visitéis personalmente este monumento, merece la pena.